Sanidade da por controlado el brote de tuberculosis en cuatro centros
A Coruña
14 May 2008. Actualizado a las 12:22 h.
La delegación provincial de Sanidade considera que el brote de tuberculosis que a mediados de marzo afectó a cuatro centros escolares está controlado y se encuentra solo a la espera de realizar las últimas pruebas de seguimiento y vigilancia, previstas para finales de este mes o principios de junio para descartar nuevos casos.
El departamento que dirige María Ausencia Tomé ha destacado que el programa gallego de prevención y control de la tuberculosis permitió actuar «inmediatamente» en cuanto se tuvo conocimiento de que una profesora sufría la enfermedad. Los primeros casos se diagnosticaron en la escuela infantil Arela, y también resultaron afectados niños de los colegios Fernández Latorre, Salesianos e Hijas de Jesús, donde la misma docente impartía actividades extraescolares.
A la espera de contar con los resultados de los análisis que se realizarán en el plazo de quince-veinte días, los últimos datos aportados por la administración cifraban en 185 los niños examinados, de los cuales 24 habían dado positivo en el test de Mantoux o prueba de la tuberculina, es decir, que habían estado en contacto con el bacilo pero no estaban enfermos, y 17 habían desarrollado la enfermedad.
Censo
Siguiendo el protocolo del programa gallego, una vez diagnosticado el primer enfermo, la Unidad de Tuberculosis realizó el censo de todas las personas (familia, profesores y alumnos) que habían mantenido relación con él y, por lo tanto, podían haberse contagiado. Todos ellos se clasificaron según el riesgo de infección en tres grupos: alto (contacto de riesgo elevado o íntimo), medio (contacto frecuente) y bajo (esporádico). De esta forma, los profesionales aplicaron la que se denomina una estrategia de círculos concéntricos.
Con apoyo de los centros y las familias, se realizó la primera prueba de la tuberculina, para lo que se habilitaron consultas monográficas en horario de tarde en el Hospital Abente y Lago y se puso a disposición de los afectados un teléfono de contacto con la unidad.
Extremar precauciones
Según la delegada de Sanidade, los estudios demostraron que el primer enfermo presentaba un alto grado de contagiosidad, por lo que los facultativos decidieron extremar las precauciones y realizar una segunda y una tercera prueba de tuberculina con un intervalo de un mes entre ellas a todos los niños que hubiesen estado en contacto y dieran negativo en la primera prueba. Además, se inició la quimioprofilaxis entre todos los niños expuestos.
Además de charlas informativas en los centros, los responsables de la unidad informaron a los pediatras con pacientes de riesgo, para reforzar el seguimiento de los tratamientos, tanto el profiláctico, como el indicado a niños con infección pero sin enfermedad, y el prescrito a los que la desarrollaron.