Los lazos se remontan a cuando la isla de Manhattan estaba desierta
A Coruña
13 Oct 2007. Actualizado a las 02:00 h.
De estudiar y pormenorizar los lazos entre A Coruña y Nueva York se encargaron Alfredo Vigo, catedrático de Historia del Arte y profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, y el director del Museo Arqueolóxico da Coruña, José María Bello. Estos expertos elaboraron la parte histórica del dosier que se envió a las autoridades estadounidenses.
De entrada, en el informe se destaca que la segunda expedición que llegó a la isla de Manhattan, entonces desierta, partió del puerto coruñés.
Al sur de Manhattan se levanta la estatua de la Libertad, que el pueblo de Francia regaló a la ciudad de Nueva York en 1886 con motivo del centenario de la independencia de Estados Unidos. En el documento elaborado por Vigo y Bello se destaca el papel de A Coruña en la Guerra de la Independencia norteamericana (1775-1783). De la ciudad herculina partían constantemente buques con provisiones y armas para los colonos rebeldes, que arribaban a Nueva Orleáns, en donde todavía se conserva un escudo de la ciudad. Además, la Torre guiaba a las escuadras españolas, francesas y corsarias que cruzaban la zona para hostigar a los ingleses.
Además, en A Coruña recaló en diciembre de 1779 el enviado del Congreso y futuro presidente de los EE.?UU., John Adams, que viajaba con su hijo John Quincy, que también llegaría a ser máximo dirigente de su país.
Tras su visita, John Adams elaboró un informe en el que recomendaba convertir A Coruña en puerto preferente del comercio con Norteamérica. «Fuimos a la Torre de Hierro [así llama al faro], que es un monumento muy antiguo. Es de piedra y tiene cien pies de altura. Estaba destinado a faro, porque desde él se domina un gran panorama del mar», detalló Adams en su diario.
En la ciudad herculina también estuvieron el marino John Paul Jones, primero en izar la bandera estadounidense en un navío, y John Trumbull, pintor de George Washington, primer presidente de Estados Unidos.