Betanzos Los vecinos aseguran que sirve de cobijo para indigentes Los residentes en el entorno consideran que la Policía Local debería disponer de un número mayor de agentes
06 Dec 2006. Actualizado a las 06:00 h.
Los vecinos de O Carregal viven con preocupación desde hace años debido «al estado de abandono» en que se encuentra una nave ubicada en las inmediaciones de su barrio, por la parte de atrás del Pasatiempo. Aseguran que el gran almacén fue construido hace años para albergar «una especie de hipermercado», manifestó una vecina del lugar, Obdulia Suárez. Sin embargo, y debido a problemas administrativos se levantó el edificio pero «ahí se quedó», recuerda Juan Sanjurjo.
Al parecer, la construcción invadía zona protegida. Pasado un tiempo, desde el Ayuntamiento de Betanzos se le ordenó a los promotores de la nave a que tapiasen los accesos al almacén, y ejecutaron los trabajos. Sin embargo, algunos vándalos provocaron un butrón en uno de los muros de la nave que dejó expedito los accesos.
Según los vecinos, en un principio, las paredes del almacén fueron utilizadas para realizar pintadas. Los residentes de la zona no consideraron que aquello pudiese «alterar la tranquilidad de nuestro barrio», dijo Sanjurjo. Al contrario, pensaron que aquello serviría para que los muchacho «pudiesen demostrar sus habilidades en el mundo del arte callejero».
Pero, la situación fue derivando «peligrosamente» hasta que los vecinos observaron que día a día llegaban a la nave «gentes con muy malas pintas», recuerda Obdulia Suárez. Su presencia hizo que poco a poco «los muchachos de Betanzos que pintaban abandonasen el lugar. El almacén ya quedó «a merced de los ocupas», afirma una vecina que prefiere ocultar su identidad. Nos dimos cuenta de que empezaban a traer para el almacén chatarra. A continuación «aparecieron varios indigentes que no sólo duermen en la nave, sino que también comen y realizan botellones», subraya Ricardo, otro vecino de la zona. Pero para los vecinos lo peor llegó a principios de este año. Aseguran que un grupo de personas está utilizando el abandonado edificio para «trapichear» con drogas y consumen estupefacientes en la zona.