La Voz de Galicia

Comerse el roscón trae cola

A Coruña

El pulso de la ciudad Las había a las seis de la mañana y continuaban entrada la noche. Hubo quien esperó más de tres horas. Y todo por el dulce de Reyes. Una pastelería hizo más de 5.000

05 Jan 2005. Actualizado a las 06:00 h.

?Que no me llames, que no voy a coger el teléfono». La que rechaza la cita es María del Carmen Gómez . «Porque esto es imposible», explica mientras coordina a un equipo de media docena de «amigas y camaradas» que, un año más, dedicaron las vísperas de Reyes al roscón. O a la rosca, que el nombre es lo de menos. Lo importante, dicen desde la pastelería Glacce, una de las de más solera de la ciudad cuando se habla del dulce de Reyes, son los ingredientes. «Todo del día. Lo único que se pueden almacenar son las bandejas», cuenta entre roscón y roscón María del Carmen. Y asiente su madre, María Martín , propietaria y alma máter de la pastelería, que el pasado 4 de diciembre cumplió 40 años. ?a cola supera de mañana los cien metros. Hubo quien aguardó paciente a que abriera sus puertas la pastelería de Menéndez y Pelayo desde las seis de la mañana. Y hubo quien amortizó bien la espera. «Sí, el primer cliente se llevó 24 roscas. Gastó casi 600 euros», recuerda María del Carmen. La cola, enorme, se mantiene durante toda la mañana. Y la tarde. Y parte de la noche. «Y mañana -por hoy, día de Reyes- será peor», explica una joven que, tras dos horas de espera, alcanza el mostrador. Pide dos pequeños y tres grandes. «Una vez que vienes, hay que aprovechar», se justifica. Es clienta de siempre, de las fieles. «Mi récord está en tres horas. Hoy aún menos mal», suspira. ?a avalancha de clientes es tal que llega pronto el momento de reponer. El señor de los huevos, como dice María del Carmen, se cruza con el de las sorpresas. Y ellas, las amigas de la dueña, entran y salen sin parar del almacén. ¿Cuántas roscas han hecho? «No sé, no nos da tiempo a contarlas. Miles. Pon más de cinco mil», explica María. ¿Y cuánto cuestan? «El tamaño medio son 19 euros, pero los hay de 12, 30 o 50, según el peso», aclara. Y continúa a lo suyo, tras el mostrador, igual que el resto de los propietarios de pastelerías de la ciudad que dedicaron los últimos días a preparar y vender el tradicional dulce de Reyes. ?as hubo desde el 23 de diciembre hasta ayer mismo en la administración de loterías número 10, El Décimo, la que vendió el 45.564, agraciado con el segundo premio de la Lotería de Navidad. Su propietaria, María José Martínez, está eufórica. «Hemos vendido todo. Vino gente de todas partes. Nos compraron todo. Casi llegamos a los cien millones», cuenta. ¿De euros? «De pesetas, pero es que lo normal era para nosotros algo menos de setenta», se explica. Ayer, contra todo pronóstico y atentando contra las supersticiones que niegan que el Gordo y el Niño acaben en la misma cifra, acabaron hasta los ceros. «También dicen que una misma administración no suele dar premios en los dos sorteos y nosotras lo vamos a hacer», cierra María José.


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