Hay comentarios sobre compra y venta de pastillas en la zona
A Coruña
24 May 2004. Actualizado a las 07:00 h.
Los chalecos brillantes de los cruzados combaten sobre todo las pastillas. El periodista quiere saber si allí se pueden conseguir. -¿Se pueden pillar (comprar) pastillas por aquí? -Y ¿tú quién eres? En seguida, frente al mercado, junto a los churros, oye: -Dos pastis. -Sólo tengo dos, pero las partís y dan para una buena fiesta para cuatro. No todo el mundo bebe, fuma porros y anda detrás de las pastillas. Hay pandillas enteras mucho más prudentes. Se nota a la legua. Unos hasta hablan de exámenes y de rendir en ellos. Están en la plaza del Humor porque es donde está el ambiente. Las edades van de los muy jóvenes, no llegan ni de lejos a los dieciocho años, hasta los que saben, algunos, lo que es cumplir treinta. La mezcla no es sólo en los vasos. Se ven chavales que sólo irían a ver a Extremoduro, collar de perro con clavos al cuello, y, a unos metros, pijos de catálogo: polo con cocodrilo que muerde. Siempre está el más acelerado. No habla, grita, junto a Esopo y Sócrates: -Mañana juego a las diez, pero voy sobrado. Llego borracho, hago un par de goles en diez minutos y a pedir el cambio. Es la noche de la Boda y algunos lo comentan: -¿Viste la boda? -No, por supuesto. En seguida corean todos: -Borbones, a los tiburones. Los hay que animan a la fiesta. Una chica a un chico: -¿Tienes un cigarrillo? -Para ti, sólo porros. Una amiga a otra: -Bebe. -Paso. -Me dijiste que hoy ibas a beber a saco (mucho).