José Crespo López-Mora
A Coruña
26 Apr 2002. Actualizado a las 07:00 h.
Fue uno de esos caballeros de la vieja Coruña, amable, bondadoso, servicial, sencillo, hospitalario y liberal. Se llamaba José Crespo López-Mora y era hijo de una abogado del Estado que se había venido a vivir a la ciudad herculina a finales del siglo XIX. Muy joven, hizo la carrera de ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, y comenzó, a su terminación, a prestar sus servicios en el Ayuntamiento coruñés. En 1928 pasó a la Delegación del Ministerio de Obras Públicas, no obstante, continuó inspeccionando obras municipales diversas, cuya iniciación y estudio fueron debidas a él, como la pavimentación de las calles Juana de Vega, avenida de la Marina, Linares Rivas y San Andrés. Inspección general En 1936 fue designado para la Jefatura de la IV Demarcación del Circuito de Firmes Especiales, y durante la Guerra Civil le fueron encomendados por la inspección regional los servicios de reconstrucción de puentes de la zona norte. Nombrado alcalde de A Coruña el 11 de diciembre de 1940, tomó posesión del cargo ocho días después, permaneciendo hasta el 22 de octubre de 1942, siendo sustituido por José Pérez Ardá, que lo hacía por segunda vez, pues fue él quien había entregado el relevo a Crespo. Era una época aquella de gran escacez, recién terminada la contienda bélica y con un presupuesto austero, que sólo permitía unos gastos mínimos. Por ejemplo, no había coche oficial y, cuando el alcalde tenía que ir a algún acto, utilizaba un vehículo de alquiler que funcionaba con gasógeno y tardaba una eternidad. Una vez dejada la alcaldía del Concello de A Coruña, José Crespo continuó prestando sus servicios en la Jefatura de Obras Públicas hasta su jubilación en la década de los años 60. Estaba casado con Carmela Pazos y tenía cuatro hijos. Vivía en una casa de Linares Rivas, desde la que se divisaba una maravillosa vista del puerto y de la bahía coruñesa, que él esperaba se convirtiese en un motor de riqueza que diese vida a la ciudad.