La Voz de Galicia

La capacidad de las leyes

A Coruña

REDACCIÓN A CORUÑA

Manuel Aznar analizó en Paideia la protección jurídica de las personas con discapacidades Proteger no basta. Incluso puede sobrar cuando de lo que se trata es de aupar la normalidad. Así lo cree Manuel Aznar, secretario general del Defensor del Pueblo, que ayer analizó en la Fundación Paideia la legislación relativa a las personas con discapacidades. Experto en la materia, el hermano de quien hoy preside el Gobierno criticó normativas que, con la intención de ayudar, pueden amenazar derechos y abogó por defender la igualdad sumando a la protección, la promoción.

16 May 2001. Actualizado a las 07:00 h.

Manuel Aznar repasó en su intervención lo que forma parte de su experiencia vital. En los 70, cuando trabajaba en la delegación coruñesa de Trabajo en lo que luego sería el Imserso, se dieron los primeros pasos en atención a personas con discapacidades. Proliferaron entonces normas «bajo un común denominador -dijo- su falta de conexión». El artículo 49 de la Constitución del 78 recogió el compromiso y el amparo especial a este colectivo y «se fundamentó -añadió- la discriminación positiva». En el 82, con la ley de integración social de minusválidos, en cuya redacción participó, «se sistematizó una norma con visión integral». Desde entonces, «se ha avanzado mucho al consagrarse el principio de inserción». No obstante, «aún queda mucho por hacer», señaló el secretario del Defensor del Pueblo, como «ajustar la distribución de recursos, coordinar política sanitaria y social o la incorporación laboral». «No es verdad -recalcó- que exista alta tasa de paro entre personas con discapacidades, lo que hay es baja tasa de actividad; para muchos ni siquiera se plantea la opción de trabajar». Aznar criticó normas como la de pensiones no contributivas porque «el titular no es el sujeto, sino quien lo tiene a su cargo, es decir, se perpetua la dependencia». El derecho, a veces, también discapacita. Por ello, insistió en preservar derechos fundamentales, sobre todo de personas internadas, sin devaluar el sentido de la palabra. Conjugar el verbo integrar exige «no sólo protección, sino también promoción», dijo. Se trata, en suma, de defender la igualdad, al menos de oportunidades.


Comentar