Un testarazo hacia la gloria
CDLugo
Víctor Marco reapareció e hizo su primer gol con el Lugo en segunda
10 Feb 2014. Actualizado a las 14:51 h.
Pocas veces un gol puede suponer tanto para un jugador. Valor de desquite, de reafirmación. Más aún, si se trata de un defensa. Reaparecía Víctor Marco, cumplida la sanción de su segunda expulsión de la temporada, y un cabezazo suyo a la escuadra, tras un preciso lanzamiento de falta de Manu, le daba al Lugo un triunfo de máximo prestigio, por 1-0 ante el Zaragoza. Un testarazo hacia la gloria, colocando al equipo de nuevo en promoción y a cinco puntos de la zona de ascenso.
No es un cualquiera Víctor Marco en la historia del Lugo. Tras Manu, y junto a Pita, y como ellos héroe del ascenso, es el jugador más longevo en la actual plantilla rojiblanca, con cuatro temporadas en el club. Y quizás, uno de los que más ha tenido que trabajar para ganarse su posición. Llegó del Villanovense como lateral zurdo, mas las necesidades del equipo le obligaron a reconvertirse a central, demarcación en la que ha despuntado, en continua progresión.
Confianza devuelta
Habitual titular en Segunda ya desde el curso pasado, Víctor ha tenido que superar ciertas dificultades en este. Dos expulsiones, más un ciclo de cartulinas amarillas, han condicionado sus apariciones. No obstante, y con la dificultad añadida del buen resultado de la pareja Pavón-Jorge, Setién le devolvió la confianza anteayer. Y él respondió firmando uno de sus mejores partidos con la camiseta rojiblanca en la categoría. Con gol de la victoria incluido.
Un tanto que para él «supone mucho». «A lo largo de la temporada he sufrido varias expulsiones. La de hace dos semanas no fue nada justa. Este gol es una satisfacción enorme, porque a veces no salió de cara la cosa. Quiero disfrutar del momento».
Quinto tanto
No se ha prodigado Víctor como realizador. Y el de anteayer supone el quinto conseguido con la camiseta del Lugo. Tres en su primera temporada, uno en la segunda, sequía en la pasada, y desquite en la actual. El primero que logra en la división de plata. Y ante un grande del fútbol español, aunque él le resta trascendencia: «No es un rival cualquiera, es cierto. Pero no deja de ser algo anecdótico. Lo importante son los puntos». Como también se quita a sí mismo méritos en la jugada. «El gol es prácticamente de Manu, que es el que pone un balón fantástico», puntualiza.
Porque Víctor, al que cada vez resulta más habitual verlo cómo sube con confianza el balón, lo distribuye, o incluso regala efectivos cambios de orientación para evitar atascos, no se cansa de hablar de «trabajo colectivo». Juegue, o no juegue. «Siempre intento ayudar al equipo. Hacerlo lo mejor posible cuando me toca. Todos tenemos que aportar, y el míster es el que decide», afirma.