El Lugo marca las jerarquías con otra goleada y espectáculo
CDLugo
05 Oct 2009. Actualizado a las 02:00 h.
Después de la exhibición en Pasarón, el público del Ángel Carro tenía ganas de comprobar in situ lo que decían las crónicas de hace tan solo una jordana. Hablaban de un Lugo avasallador, que dominó a placer a un rival de entidad y lo goleó. Y ni que se les hubiera concedido un deseo. La afición rojiblanca se encontró de bruces con el despliegue de un equipo pleno de confianza, al que le sale todo lo que intenta, incluso con el marcador en contra, como se encontró ayer con el Izarra. Le hacía falta al conjunto que entrena Quique Setién ratificar su juego con un triunfo en casa, y lo consiguió con un festival que hacía mucho tiempo que no se veía.
Y eso que se llevó la primera en la frente. Como en todos los partidos, conceden siempre una oportunidad clara. Y aunque la resolvió Escalona con una gran parada, la continuación terminó en un penalti y 0-1 para los navarros, que tenían el partido donde querían.
Poco tardó el Lugo en despertar y poner en marcha su maquinaria. No hubo prisas ni desesperación. Sólo cálculo y calma. Confianza en que el talento que ha juntado el Lugo de medio campo para adelante. Pero para confianza, la de un hombre en racha, Sergio, el Obús. Encontró un compinche a su altura: Tornero. El valenciano ya le dio el empate a Maikel, de cabeza. Y en la segunda parte le regaló el 2-1 al ariete de Portomarín. Apenas unos minutos después, era el Obús el que pisaba el área en carrera y remataba a gol el 3-1. El público en pie. Faltaba la guinda, con el juego convertido en un rondo y los navarros persiguiendo el cuero: Marcos controló, y desde el borde del área, con la zurda, clavó el 4-1 en la escuadra.