El delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, recibió ayer en su despacho de A Coruña al alcalde de Dumbría, José Manuel Pequeño, con quien trató sobre tres actuaciones que dependen directamente de Costas (Ministerio de Medio Ambiente).
Analizaron, en primer lugar, el proyecto de acondicionamiento de una senda peatonal de madera y zahorra, entre O Ézaro y Gures (Ameixenda-Cee), integrada en el paisaje. La parte técnica ya está redactada por Costas (el pasado 5, el jefe de Costas en Galicia visitó el lugar, acompañado de Pequeño y el regidor ceense), y ahora está pendiente de que la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar le dé el visto bueno.
Por otro lado, Pequeño solicitó la mediación de Louro para que agilice la tramitación y la ejecución de la primera fase del paseo litoral junto al puente que comunica O Ézaro con O Pindo. La primera fase afectaría solo al tramo dumbriés.
Finalmente, el alcalde de Dumbría solicitó la colaboración del delegado del Gobierno para poder acometer lo antes posible, ya sea íntegramente o por fases, el proyecto, ya redactado, de recuperación de la servidumbre de tránsito y la construcción de una senda peatonal entre la Fervenza y el puente. Esta actuación incluye la eliminación de barreras arquitectónicas, con un acceso hasta la cascada.
La realización de las tres actuaciones supone una inversión total que supera los 2,5 millones de euros, según las cifras que Rafael Eimil manejó en su última visita a la comarca.
Por otro lado, a las 9.00 de la mañana de ayer se celebró un pleno fugaz (menos de un minuto) en Dumbría. Fue convocado para resolver las alegaciones presentadas por el portavoz popular Ramiro Iglesias a los presupuestos aprobados en el mes de noviembre, en los que, entre otros, solicitaba un local para el partido. El PSOE votó en contra y no hubo más debate.
Pequeño Castro criticó duramente que un portavoz político haga uso de este recurso «a título particular» para manifestar algo que pudo haber dicho en el debate. «Fai vir á xente adrede, deixar o traballo, gastar cartos públicos e incrementar o traballo dos funcionarios para nada, só polo seu capricho. Estes recursos son para os cidadáns, non para os edís».