Los días de rotura de la Pedra de Abalar parecen estar próximos al fin, pero los plazos administrativos los van alargando.
El alcalde muxián, Alberto Blanco, explicó ayer que habrá que esperar al primer pleno ordinario de la nueva corporación provincial, en el que se aprueben diferentes obras, para que el arreglo salga adelante. Un arqueólogo de Patrimonio visitará después el lugar para conceder, en su caso, el definitivo permiso.