Esperando la lluvia
Barbanza
28 Jan 2017. Actualizado a las 05:00 h.
Auna casi se le cae el refajo cuando oye hablar al presidente de esta monarquía bananera llamada España, a todo un hombretón de canosa y poblada barba, acerca de su plan de trabajo para que la factura eléctrica deje de ser una sangría para miles de hogares y una desventaja para la competitividad de las empresas españolas: ¡esperar a que llueva! Así, sin anestesia y sin ruborizarse. Lo cual me lleva a la siguiente conclusión; o este señor es un impresentable e incompetente de libro o bien se está meando de la risa por encima de todos los ciudadanos a la espera de su recompensa en alguna compañía del sector. Y que quieren que les diga, tan mal suena la una como la otra.
La realidad del sector energético en España es el fruto de un plan diseñado por unos pocos interesados (las compañías eléctricas) y ejecutado por sus esbirros y asalariados (González, Aznar, Zapatero,…) para hacerlos ricos a costa de empobrecer a muchos e impedir el desarrollo de muchas empresas. No es por tanto el punto álgido de estos días una situación coyuntural que se solucione implorando a la Virgen de la Cueva, o sacando a los santos en procesión como hace unos años.
Esta situación requiere de políticos capaces y honrados -¡escasos vamos de lo uno y de lo otro!- que cumplan con lo que tanto prometen: trabajar en beneficio de la sociedad. Si los hubiese, tendrían que diseñar un modelo energético acorde con los tiempos y las necesidades y después meter en cintura a tanto buitre leonado. Nada del otro mundo, basta con levantar los ojos y mirar lo que hacen por Alemania, Suiza, Noruega.