La Voz de Galicia

Las truchas se mudan al Traba

Barbanza

Antía Urgorri ribeira

Crónica | Suelta de alevines en Noia El alcalde noiés, Antonio Pérez Insua, y el delegado de Medio Ambiente liberaron en un río de la localidad unos quince mil ejemplares de la especie de agua dulce

19 Aug 2003. Actualizado a las 07:00 h.

?l río Traba de Noia aumentó ayer su población piscícola. Unos quince mil alevines de trucha autóctona de cinco meses de edad nadan ya por sus aguas. En su nueva casa, los ejemplares recibirán un exquisito trato por parte de los miembros de la Sociedade Liceo de Pesca de Noia y Lousame, que velarán por su cuidado. La comida lista y puntual todos los días hasta que los pezqueñines alcancen la talla mínima para ser capturados. «Al principio les proporcionaremos un pienso de grano más pequeño. Más adelante les alimentaremos con pasto más grande», explicó Ricardo Outeiral, el presidente de la entidad. El directivo también comentó: «En esta época el río contiene una escasa cantidad de alimento». Los numerosos alevines lanzados en el kilómetro 3 del canal del Traba son de procedencia lucense. En concreto, su nacimiento se registró en la piscifactoría que la Xunta de Galicia tiene instalada en la solemne localidad de Sobrado dos Monxes. La suelta se produjo alrededor de las dos de la tarde de ayer en el marco de un acto presidido por el alcalde de Noia, Antonio Pérez Insua; el delegado de Medio Ambiente, José Manuel Álvarez Campana; y dos representantes de la Sociedade Liceo. En el transcurso del encuentro, las autoridades aprovecharon para pasear por la zona y comprobar el estado en el que se encuentra el canal noiés, así como para departir sobre las cuestiones ambientales de la localidad. Primeros inquilinos Las 15.000 truchas soltadas para repoblar el río noiés no se sentirán en absoluto solas en las aguas del Treba. La razón reside en que hace una semana, los técnicos de la Consellería de Medio Ambiente procedieron a la suelta de otros 12.000 alevines en el mismo punto. Tras esta primera iniciativa, los profesionales comunicaron al Concello noiés la necesidad de soltar más ejemplares. Un deseo que no ha tardado en materializarse.


Comentar