El espectáculo debe continuar
Arousa
Origen y curiosidades sobre las querencias aventureras del cargo electo
22 Sep 2013. Actualizado a las 11:58 h.
Existe, en la democracia estadounidense, tantas veces citada como ejemplo para el resto del orbe, una antigua tradición entre sus políticos en ejercicio, consistente en dejarse retratar besando a un niño. Según la web de la revista Mother Jones, fue el séptimo presidente de la Unión, Andrew Jones, quien inauguró tan célebre práctica en una fecha sin duda lejana: 1833. A lo largo de un paseo electoral, una mujer de aspecto rayano en lo harapiento se le acercó con un mocoso de mejillas tiznadas de hollín en los brazos. Abrazó nuestro hombre al golfillo e incluso alabó su presencia, tildándolo de «fino ejemplar de la infancia americana». Pero a la hora de plantificarle un ósculo prefirió pasárselo a su secretario de Defensa instándole, para sorpresa del ilustre subordinado, a darle un beso en su lugar.
Relatan los cronistas norteamericanos que gentes tan variopintas como el pionero Davy Crokett, en sus tiempos de congresista por Tennessee, o el mismísimo Barak Obama, este al parecer sin demasiada convicción durante la campaña de su reelección, han frecuentado una costumbre que no parece haber arraigado con la misma fuerza en este rincón del Viejo Mundo. No es que el político arousano haya descuidado sus obligaciones para con la cámara fotográfica. Muy al contrario, cargos electos de todos los colores e idearios se esfuerzan a diario por seducir al objetivo. Sucede que el gusto local, más que al contento de madres y retoños, parece orientarse hacia la aguerrida comprobación en persona, en vivo y en directo de la materia que se tiene entre manos. Verdadero adelantado a su tiempo en estas lides, el exconselleiro Xosé Cuíña, ya desaparecido, no dudaba en vestir birrete y banderín para dar la salida al tren que él mismo inauguraba o invitar de viva voz al estrado «a ese chaval que era comunista», en referencia al edil socialista Machote, en plena colocación de la primera piedra de la carretera de O Pousadoiro.
Javier Gago, Castro Ratón (el nacionalista goza de un verdadero book), Gonzalo Durán, José Blanco, Tomás Fole o Rafael Louzán se han distinguido en idéntica suerte, como acredita esta colección de imágenes.