Las bodas se desploman en O Salnés
Arousa
Los casamientos bajaron un 30% en el último año, tanto los civiles como los eclesiásticos
12 Feb 2012. Actualizado a las 07:00 h.
La crisis económica, la cada vez más extendida costumbre de convivir con la pareja sin pasar ni por la vicaría no por el juzgado, las parejas de hecho y algunos motivos más provocaron que el matrimonio no sea ya una consecuencia del enamoramiento. Así lo constatan los datos del registro civil de Vilagarcía, donde se recogen los enlaces de toda su jurisdicción, ya sean civiles o eclesiásticos, ya sean celebrados en los juzgados o en los ayuntamientos. Los arousanos ya no se quieren casar, o al menos no quieren o no pueden hacerlo tanto como antes. Porque a lo largo del último año el número de enlaces bajó un 30%, de 155 matrimonios registrados en el 2010 a los 107 que se celebraron el año pasado.
Los datos del juzgado no hacen más que corroborar una tendencia que ya se estaba observando en las últimas semanas, cuando los concellos empezaron a dar los datos de las bodas celebradas en dependencias municipales. Y así en Vilagarcía, por ejemplo, el número de bodas civiles celebradas en Ravella descendió el año pasado a niveles del 2006, cuando aún no estaba muy extendida la costumbre de casarse con el alcalde o el edil elegido oficiando la ceremonia. El año pasado se casaron en el salón noble de la casa consistorial vilagarciana 34 parejas, que son nueve menos que el año anterior y 19 menos que en el 2007, el año en el que se celebraron más enlaces.
Lo mismo pasa en Cambados, con la salvedad de que desde ese Concello aportaron datos tanto de los matrimonios civiles como de los eclesiásticos, igualados en cuento que cotizan a la baja. A pesar de que en la casa consistorial todavía no se cobra por las bodas -en otros ayuntamientos la tasa oscila entre los 200 y los 60 euros- el año pasado solo se casaron en dependencias municipales once parejas, menos que el año anterior, y en la parroquia de Santa Mariña Dozo lo hicieron 18, cuando hace un lustro lo hacían entre 20 y 30 parejas cada año.
Daños colaterales
Motivos son muchos, pero el más importante en el descenso de los enlaces es la crisis económica. Las parejas o no tienen trabajo o no tienen dinero para enfrentarse a un proceso que implica un gasto muy elevado, y que hasta hace nada era un negocio porque la inversión de la boda se rentabilizaba con los regalos de los invitados, ya fuese en dinero o en presentes. Pero ahora, ni tienen capital los novios ni sus convidados, de ahí que las parejas se lo piensan.
Cuando los novios renuncian a casarse por falta de dinero, su decisión provoca un efecto en cascada que afecta a otros sectores relacionados con el evento, como las floristerías, los estudios fotográficos, los restaurantes, los comercios de trajes de novios y las agencias de viajes. A algunos incluso les anularon el pedido poco antes de la ceremonia. Al menos tres parejas que iban a casarse el año pasado en la comarca se echaron para atrás en el último momento.
En el registro civil de Vilagarcía consta que el año anterior fueron 155 enlaces.
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Bodas en el 2011