La crisis agazapada
Arousa
29 Aug 2010. Actualizado a las 02:00 h.
Los funcionarios, los que tenemos un puesto de trabajo fijo, los que cobramos a fin de mes y los que disfrutan de unas pensiones decentes, podemos caer en la tentación de creer que la crisis económica es algo virtual, un fenómeno de la sección de Economía de los periódicos, con fotos de banqueros encorbatados y gurús de malos augurios ofreciendo entrevistas en páginas que aparecen ilustradas con gráficos cuyas líneas caen de forma estrepitosa y parecen salirse del periódico. Podemos caer en esta tentación porque nosotros podemos disfrutar de la Noite de Meigas e irnos de tapas con los amigos, pagar por un concierto en el Náutico y llevar a nuestros hijos a las atracciones de feria. La crisis real, la de los otros, está agazapada, y solo de vez en cuando sale en forma de denuncia en imágenes descarnadas que nos encogen el corazón no más allá de dos minutos. Pero está ahí, detrás de miles de tragedias, detrás de un insoportable incremento de suicidios que no salen publicados, detrás de las paredes de Cáritas y detrás de historias como la de ese perito de Val do Dubra que estuvo un año desaparecido, acuciado por sus problemas económicos. Porque crisis, habela haila,como las meigas.