El agua de la traída de Vilagarcía está libre de algas microcistinas
Arousa
La concentración de esta planta es de la mitad de lo permitido El Concello hará análisis semanales independientes mientras haya riesgo de eutrofización
27 Jun 2007. Actualizado a las 07:00 h.
?l agua de la red de abastecimiento municipal de Vilagarcía está libre de alga microcistina. El resultado de los análisis independientes que, a mayores de los que hace Medio Ambiente, el Concello ha decidido encargar al laboratorio Applus Labacqua revelan que la concentración de esta planta acuática es de 0,5 microgramos por litro, cuando el límite legal permitido es del doble, de 1 microgramo por litro, según estipula el Real Decreto 140/2003, que regula las aguas de consumo humano. El compromiso al que llegó el alcalde vilagarciano, Enrique León (PSOE), con el gerente de la empresa concesionaria delo Servizo de Augas, Espina y Delfín, es que mientras exista riesgo de contaminación del río Umia por eutrofización se hagan este tipo de controles todas las semanas. Los análisis se hacen tanto en la estación de tratamiento de aguas potables (ETAP) como en la propia red de abastecimiento e incluso en tres puntos de suministro domiciliario que se han establecido en la avenida de Juan Carlos I ( en el centro de Vilagarcía), la calle Rosalía de Castro (Carril), y la calle Avenila Nogueira (Vilaxoán). En los cinco puntos analizados los resultados son los mismos y la concentración del alga microcistina no sobrepasa los 0,5 microgramos por litro de agua. El resto de los parámetros analizados en los controles que ha encargado el Concello de Vilagarcía son también normales, por lo que las aguas tienen la calificación de «aptas para el consumo humano», siguiendo la terminología del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC). El regidor de la capital arousana, Enrique León, se mostró muy satisfecho por los resultados de los análisis que garantizan, como ha ocurrido hasta ahora en todos los controles, la salubridad de la red municipal de aguas. El análisis del alga microcistina -que ya causó problemas el verano pasado en el río y el embalse del Umia- es obligatoria cuando hay riesgo de que se produzca un incremento de sustancias nutritivas en aguas dulces, lo que provoca un exceso de fitoplancton. Es a este fenómeno a lo que se define como eutrofización.