La Voz de Galicia

Una incómoda convivencia

Arousa

Rosa Estévez vilagarcía

Crónica | La concentración de Vilaxoán Las cofradías de O Grove y A Pobra se han convertido en el blanco de las iras de otros pósitos arousanos. La tensión se dejó mascar ayer en Vilaxoán

19 Jan 2007. Actualizado a las 06:00 h.

DESDE EL FONDO. Francisco Iglesias siguió la concentración lejos de las primeras filas. Estuvo acompañado por el patrón de Carril. ?na marea de silbidos y abucheos anunció su llegada. Francisco Iglesias, el patrón mayor de O Grove, apareció en la concentración de ayer entre un baño de insultos. «Chulo» o «esquirol» fueron dos de las palabras que más escuchó, durante toda la mañana, el presidente del pósito grovense. Probablemente, las dos más suaves de todas las que se le dedicaron. La suya fue una presencia incómoda, por lo inesperada: nadie contaba con que el patrón meco, bautizado por el resto de cofradías como uno de los «amigos» de Carmen Gallego, acudiese ayer a Vilaxoán. Acompañado en todo momento por el patrón mayor de Carril, Francisco Iglesias siguió la concentración lejos de la primera línea de fuego. No quiso hacer más declaración que una: «Onte tivemos unha asamblea na que a xente acordou que había que estar hoxe aquí. E aquí estou». Impasible ante las furibundas miradas, los petardos que explotaban a sus espaldas, los bocinazos que sonaban a su lado y los abucheos con los que era acompañado el nombre de O Grove cada vez que era pronunciado durante el manifiesto. Y es que el nombre de esa cofradía fue pronunciado en varias ocasiones por Benito González, el patrón mayor de Cambados y portavoz de los convocantes de la protesta. Nada más arrancar la lectura del texto, González se apartó del guión para «agradecer a presencia hoxe aquí do Grove, porque así somos once. E temos que ser doce -en clara alusión a A Pobra-, porque non podemos permitir que a Consellería de Pesca nos separe. A súa política absurda non nos pode levar ao enfrentamento». La hora del plante Esa llamada a la unidad perdida el martes, cuando O Grove y A Pobra no participaron en el plante dado al director de Recursos, Francisco Cortés, fue repetida en varias ocasiones por varios representantes de las cofradías. Incluso los mismos manifestantes que gritaban improperios contra mecos y pobrenses acabaron la concentración coreando un «a ría, unida, xamais será vencida». Pero no parece que vaya a resultar una tarea sencilla recomponer la unidad de los pósitos arousanos. Y eso que fueron varios los representantes que al finalizar el encuentro se dirigieron a Iglesias y conversaron con él largo y tendido, reprochando su no participación en el plante del martes y aplaudiendo su presencia ayer en Vilaxoán. Con Manuel Maneiro, el presidente del cabildo de A Pobra, no podrían haberse cruzado, ya que decidió no acudir a un acto desencadenado, entre otras muchas razones, por la cesión de la gestión del banco de libre marisqueo de O Cabío a su cofradía, en virtud de un plan presentado por ese pósito. Un plan que, según el comunicado oficial leído al final de la concentración de ayer, responde únicamente a que la conselleira de Pesca debe «pagar favores políticos ao dirixente desa confraría». Está claro que recomponer la situación no va a ser sencillo. Pero está igualmente claro que la tensión no puede seguir aumentando. Si la rivalidad entre pósitos vecinos se convierte en rencor, y si ese rencor encuentra salida en el día a día, el sector dará un salto atrás en el tiempo. De todos, y también de Pesca, depende evitarlo.


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