Prejuicios
Arousa
AREOSO | O |
04 Aug 2005. Actualizado a las 07:00 h.
IBA a escribir sobre el homicidio (o asesinato, o cómo quiera que el juez -espero que no sea el mismo que el del caso Farruquito- lo defina), pero como veo que más de una de las polémicas de los inefables tertulianos es sobre si usaron porras eléctricas o electrodos en los huevos para torturar (Amnisitía Internacional denuncia muchos casos en España, gobierne quien gobierne, cada año), lo voy a obviar. Vamos a opinar sobre los prejuicios. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. El problema es cuando el chinazo te da justo entre los ojos. Conozco a una chica que lo sufre cada día. Su principal problema es haber nacido allende los mares. Ya se sabe que cualquier negra que aparezca por aquí o es puta o viene a sacarle el dinero a alguien. La cuestión es que yo pensaba que los niños tenían ese problema superado (los mayores no, y los chinos serán las siguientes víctimas), pero esta chica -bueno, muy joven ya no eres- me dice que no. No me sorprende. Uno, que no es racista, comienza a creer que la envidia es quizás más hiriente (confío en que no más poderosa). Yo pensaba que ya había aprendido la lección con alguien, pero he tenido recientemente otro ejemplo de que seguimos tropezando.