Rechazan el plan de mejora del Concello para evitar que se consolide el poblado Aseguran que cualquier proyecto de integración está condenado al fracaso
01 Mar 2005. Actualizado a las 06:00 h.
Los residentes en Trabanca Badiña están hartos de sus vecinos de etnia gitana. «Los dejamos venir porque te daban pena, porque parecía que si no eras un racista, y ahora no tiene remedio, tenemos aquí un poblado que es un auténtico basurero, y hay que dar con una solución». Así lo explicaba ayer el presidente de la asociación de vecinos, Faustino Laya, consciente de que quizás sólo le puede entender quien viva una situación similar.
Hace sólo unas semanas, personal de Servicios Sociais y la educadora de Familia mantuvieron una reunión con la asociación vecinal para explicarle los planes diseñados para la integración de los gitanos que montaron su campamento a escasos metros de sus casas. «Era todo muy bonito, que si los niños fueran a la escuela, que se les iba a poner un operario para mejorar sus casas, que tenían que plantar un huerto... Como mucho irán a recoger los productos después de que se los plante el ayuntamiento, porque ellos no trabajan».