Las autonómicas para el BNG
Arousa
La cosa política
23 Oct 2004. Actualizado a las 07:00 h.
?? teoría del caos afirma que el batir de las alas de una mariposa en Pekín puede causar, por una interminable secuencia de azares encadenados, un huracán en el Caribe. Sin necesidad de una correa tan prolongada, resulta evidente que las arroutadas domésticas del Partido Popular de Galicia provocan verdaderas convulsiones en la política gallega. Es el caso de la revuelta de Baltar y los suyos, que, unida al desvanecimiento de Fraga en pleno debate sobre el Estado de la Autonomía, puso patas arriba el país durante días y semanas. Ante tan revuelto panorama, la oposición dio por hecha una convocatoria inmediata de elecciones, opinión que compartían tanto socialistas como nacionalistas. Es más, el BNG movilizó a sus consellos comarcales para que pusiesen en marcha un rápido proceso de configuración de listas ante la posibilidad del vertiginoso detonante electoral. En O Salnés, como en el resto de Galicia, llegó a convocarse una asamblea comarcal, con la urgencia de tomar una decisión sobre los candidatos que se propondrían a la organización, para ser finalmente ratificados por el propio consello arousano. Vuelve la sintonía No hizo falta llegar a tal extremo. Las componendas internas de los populares, ratificadas por el congreso de este fin de semana, frenaron la carrera hacia las urnas, y el nivel de intensidad se fue moderando poco a poco. No obstante, sí se celebró la asamblea, pero con muy distintos mimbres. La cita no estuvo demasiado concurrida, aunque sí sirvió para constatar un factor importante para la definición de la estrategia electoral del BNG: la sintonía interna, que en otros tiempos parecía perdida -con la UPG y sus colectivos afines en un frente, y los no adscritos y el evanescente beirismo en el otro- vuelve a ser la tónica dominante en el seno de la organización nacionalista. Claro que el proceso interrumpido y la pacificación interna aportan claves que, si no definitivas, sí pueden marcar la tendencia que el Bloque seguirá en O Salnés a la hora de preparar las autonómicas que, ahora sí, y salvo sorpresas de última hora, se celebrarán no antes del primer semestre del 2005. La hora del equilibrio La primera de ellas es el concepto del BNG a la hora de afrontar los comicios. Al menos en estos momentos, parece evidente que los nacionalistas pondrán su prioridad en consolidar un equilibro interno al que tanto les ha costado llegar y que tanto beneficio electoral ha ido sacrificando. En otras palabras, lo más probable es que el BNG busque candidatos que garanticen una equidad entre las distintas sensibilidades que se mueven en su seno, más que candidatos con reconocido gancho electoral, capaces tal vez de atraer votos, pero desencadenar al mismo tiempo un desequilibrio entre las fuerzas telúricas nacionalistas. Por lo que respecta a la comarca, las últimas cosechas electorales, en especial las municipales, en la que los aspirantes se baten el cobre en plena calle, han dejado tres grupos en auge, con resultados por encima incluso de las previsiones: Vilagarcía, Sanxenxo y Catoira. Sin embargo, y por diferentes razones, no es probable que ni Xosé Castro Ratón , ni Roberto Lores , ni Xosé Castaño sean los candidatos que representen a la comarca en el primer choque con las urnas de los últimos quince años que ofrece verdaderas posibilidades de que el PP de Manuel Fraga sea derrotado por la izquierda en Galicia. Los tres lideran los principales grupos municipales de O Salnés, pero tal vez la identidad del futuro candidato o candidata haya que buscarla en la correlación interna de fuerzas que se da actualmente en el Bloque. Lo cierto es que los nacionalistas de O Salnés están bien representados en el consello nacional del BNG. En él figuran cuatro arousanos. Dos de ellos fueron elegidos en el congreso de Santiago, y formaban parte de la renovadora corriente de Roberto Mera , los no adscritos: Emilio Ínsua y Rosa Reboredo . En su mismo grupo destaca el grovense Xesús María González Domínguez , que presentó su propia lista al consello comarcal y, finalmente, confluyó con la candidatura de la UPG en un equipo de consenso. Como viceprerresponsable de O Salnés, Domínguez también forma parte del consello nacional. Al igual que el responsable arousano, Duarte Correa , alineado en la UPG. En definitiva, tres nombres de los no adscritos por tan sólo uno de la U . A nadie extrañaría que el escogido fuese un destacado militante de la formación que lidera Paco Rodríguez . Montse Prado , concejala en Cambados, parece tener muchas posibilidades. La opción de Paco Trigo Sólo hay un inconveniente. El peso de O Salnés es menor que el de Pontevedra, Vigo y O Morrazo. Así las cosas, la comarca podría aspirar a ocupar un cuarto lugar. Teniendo en cuenta que en el 2001, y ya a la baja, el BNG obtuvo por Pontevedra cinco escaños -uno menos que en 1997- la cosa no pintaría mal, aun en el caso de otro descenso. Sin embargo, es posible que Anxo Quintana se presente por la provincia. Y que este hecho condicione incluso la identidad del número 2. Si es así, Prado caería hasta el sexto lugar. ¿Hay otra posibilidad? Sí, la de Francisco Trigo , número 2 en 1997 y en el 2001. Pese a que su estela va a menos, nadie relegaría al histórico y bregador fundador del Bloque a un puesto sin opciones de reelección.