La Voz de Galicia

A él el raño, a ella el rastrillo

Arousa

El palomar A las damas de la Orde da Ameixa las agasajan con un rastrillo, porque el raño es para hombres forzudos. ¡Y se lo dicen a la jefa de la policía local!

23 Aug 2004. Actualizado a las 07:00 h.

Ahora es que las mujeres saltamos por nada. El otro día el patrón mayor de Carril recibió una cariñosa reprimenda cuando explicó por qué a las damas de la flamante Orde da Ameixa se les obsequia con una reproducción de un rastrillo y a los cabaleiros, con otra de un raño. Dijo Ventura que el raño es para mariscar y el rastrillo, para limpiar. Y claro, las periodistas saltamos como liebres y sacamos todo ese vocabulario feminista tan de moda. Ventura, en plan conciliador, dijo que había que tener mucha fuerza para usar el raño, y oigan, seguro que no le faltaba razón, pero que el primer rastrillo le haya tocado a la jefa de la Policía Local de Vilagarcía... ¡Que le hablen a Mari Carmen Roca de cosas de hombres y profesiones masculinas! Total, que como con Ventura no hay quien se enfade, siguió contando la historia del raño que le pasaron por los hombros a la dama y al cabaleiro de la orden. Al parecer, lo encargó el hijo del patrón mayor de Carril, que debía tener morriña y se lo llevó para Londres. ¡No podía entonces imaginar qué altas misiones le esperaban en el futuro! En Carril se descorcharon muchas botellas de albariño, claro. Sería de perogrullo recordar que el marisco y los vinos de las Rías Baixas se llevan bien. Pero hay periodistas especializados en el sector que acaban de descubrirlo y así lo escribieron en el Wall Street Journal, en un especial sobre vinos en el que recomiendan los de Rías Baixas y, en especial, los de Martín Códax. Pero descubrieron más cosas sobre estos caldos. A su entender, el Burgáns es fresco, vivo, con aromas a kivi, mango, piña y otras frutas tropicales, y en general, el albariño tiene un buen cuerpo en boca, fuertes y vibrantes notas de melocotón, melón y mango, y a veces, unas ligeras notas a miel. ¡No salgo de mi asombro! Lo de la miel aún pasa, pero ¿mangos?, ¿piñas?, ¿frutas tropicales en la parroquia de Oubiña? Anda que cualquier día salen a vendimiar vestidos de hawaianas, y nosotros sin saberlo. Hay más cosas en el artículo que sorprenderían a los paisanos. Dice también que el vino es tan puro y limpio que parece que se hizo a sí mismo. Pues no sé a que esperan agricultores y bodegueros para cogerse vacaciones en septiembre. Y como va la cosa de excentricidades, echemos un vistazo a las fotos que ya se exponen en la calle Xoán García, esas que nos hacen en la Festa da Auga y que luego vemos días después, ya serenos, y nos morimos de vergüenza. A mí me pasó un año, y aprendí la lección. No dejé que me fotografiasen nunca más. Ayer pasé por allí y hay otros a los que les estará pasando lo mismo. Porque la cosa va de indios. Claro que ahora las fiestas son así, o te desmadras o es que algo falla. A lo mejor muchos hasta van orgullosos a recoger su trofeo de guerra.


Comentar