Fin de curso musical
Arousa
El palomar La escuela de música Bernardo del Río de Vilagarcía celebró el final de las clases con un concierto en el que los alumnos del centro fueron los protagonistas
27 Jun 2003. Actualizado a las 07:00 h.
La escuela municipal de música Bernardo del Río de Vilagarcía festejó ayer el fin de curso con un concierto de música en la casa de la cultura de la calle Alcalde Rey Daviña. La actuación de los setenta jóvenes músicos que participaron en el espectáculo comenzó a las ocho y media de la tarde. Con ella se puso el punto y final a los actos de fin de curso, desarrollados en los últimos días. De los setenta alumnos que protagonizaron ayer el concierto de fin de curso en Vilagarcía, el grupo más numeroso corresponde a los que estudian piano, con un total de quince representantes. Otros tantos conforman el conjunto de cuerda y, por último, hay treinta jóvenes que están aprendiendo a tocar instrumentos de viento y que constituirán el grueso de la banda de música municipal que está actualmente en proceso de reconstitución tras desaparecer. Tras las actuaciones de los músicos, la agrupación coral de la escuela acompañó a los jóvenes cuando tocaron la última pieza. Pero la cosa no ha quedado ahí. La actividad cultural en la casa de la cultura de Vilagarcía tendrá continuación hoy mismo, con la actuación de la escuela municipal de música de A Coruña, que también ofrecerá un concierto. La agrupación, que está formada por 38 jóvenes, devolverá de este modo la visita que la primavera pasada le hicieron los miembros de la escuela de Vilagarcía. La actuación de los músicos coruñeses comenzará a las 21.15 horas. El presidente de la Federación de Empresarios de la Comarca de Arousa (FECA), José Luis Nogueira, no deja de sorprendernos con su vena artística. La colección de micrograbados sobre plancha de plata titulada Los caminos de Santiago lucirá desde el próximo 7 de julio y hasta el 27 de ese mismo mes en la sala A de la Casa de Galicia de Madrid. Nogueira demuestra con su nueva exposición tener mucha mano y mucha paciencia. De hecho, los trabajos de este polifacético vilagarciano son fruto de una nueva y sorprendente técnica resultado de una serie de trabajos realizados desde 1985. La verdad es que la exposición merece la pena, por lo que no estaría de más que pronto la trajeran para Vilagarcía. Por aquello de que Madrid queda un poquito lejos.