El valor de un voto
Arousa
CON GOTAS
03 Jun 2003. Actualizado a las 07:00 h.
¿HASTA dónde es lícito llegar persiguiendo un voto? La pregunta no es retórica, constituye una contundente realidad en municipios como Ribadumia o A Illa. El primero de los casos, en el que un puñado de papeletas pone y quita alcalde, demuestra que todos y cada uno de los sufragios resultan fundamentales en democracia. Pero el ejemplo se rompe cuando todo acaba en el juzgado. ¿Tan importante es el poder, aun en su versión más pedestre y rural, que justifica enfrentar a unos vecinos con otros hasta el límite de lo tolerable? Lo de los isleños tiene tela. Un sólo concejal, un concejal solo, pide por esa boca amparado por el resultado de unas elecciones que le han dado la llave de eso que se suele llamar gobernabilidad. La actitud es de lo más habitual, cierto, pero ¿no fuerza el espíritu democrático? ¿Alguien se anima a responder?