Una protesta sin caducidad
Arousa
El comité grovense clama pidiendo medios para «parar o chapapote no mar»: «Unha marea negra non pode deterse con métodos artesanais»
16 Dec 2002. Actualizado a las 06:00 h.
«¿E non deberíamos poñernos todos?». Esas eran las primeras palabras de los integrantes del comité de emergencia de O Grove al conocer que el patrón mayor, Francisco Iglesias, inicia hoy una huelga de hambre indefinida para exigir, de forma desesperada, los medios necesarios para que las rías puedan hacer frente a la marea negra. La noticia llegaba ayer al edificio de la cofradía más o menos a la misma hora en la que el Príncipe de Asturias llegaba a Portonovo. «Algúns conténtanse con que lles pasen a man polo lombo, e mentras o noso patrón tense que poñer en folga de fame», decía, exasperado, un marinero que había acudido al pósito. Él, como muchos otros, había leído el comunicado en el que se explicaban las razones por las que dos patrones mayores gallegos (Francisco Iglesias y Pablo Villar, gerente de la cofradía de Cangas) decidieron adoptar esta drástica medida. Una carta que finalizaba diciendo que no ingerirán alimentos hasta que «se nos trate con racionalidade e dignidade a todos os mariñeiros, mexilloeiros e mariscadores das rías e se nos suministren medios». La carencia de medios De medios se hablaba ayer, y mucho, en las dependencias de la cofradía. Fernando Besada, el portavoz del comité, aseguraba que los ejemplos que se pueden poner para describir la situación que se vive en las Rías Baixas suenan ridículos. Pero son los únicos válidos para retratar la situación. ««Nós claro que queremos que veña o Príncipe de Asturias, pero o de ferro», ironizaba. Porque la ironía, mezclada con la preocupación y la rabia, dominaban ayer todas las conversaciones. A Katy Montesinos, secretaria de la cofradía, le temblaba la voz al hablar con los periodistas. Estaba nerviosa y la voz le seguía temblando aún mucho después, cuando anunció que hay muchas mariscadoras y marineros dispuestos a secundar mañana la huelga de hambre del patrón mayor. Pero todos saben que la batalla que habrá que dar en el mar, y también desde tierra, será muy dura. Y que la guerra contra la marea negra es una lucha de desgaste en la que hay que resistir y resistir, y seguir resistiendo. La gente del mar, dice el patrón mayor en el comunicado, está dispuesta a dar el todo por el todo. «A partir o peito». Ahora sólo faltan las armas. Los medios que no llegan.