Palabras (y gritos) en la capilla
Arousa
ROSA ESTÉVEZ EN DIRECTO
04 Mar 2002. Actualizado a las 06:00 h.
«Ti eres un fillo de mala nai». Esa frase sirvió el domingo para reventar la asamblea comunal de San Vicente, justo cuando se iba a votar la moción de censura a la actual junta directiva. Los augurios eran malos para los miembros de ésta. Habían perdido ya una votación, la de las cuentas, y todo apuntaba a que volverían a caer derrotados en el sufragio más importante de la tarde. Quizás por eso el debate previo a la votación secreta se prolongó tanto. «Querían que nos aburrísemos e marchásemos», dicen los críticos. Pero no se aburrieron. Haciendo pequeñas escapadas para fumar y tomar el aire, fueron sobrellevando las cuatro horas que duró la reunión, celebrada en el recinto religioso situado junto al local de la comunidad en As Besadas. Los críticos llevaban una consigna clara: no caer en ningún tipo de provocación. Y es que algunas palabras oídas en los bares a algunos directivos apuntaban la existencia de un plan orientado a reventar el encuentro. Y así fue como, durante las cuatro horas que estuvo ocupada la capilla, los comuneros críticos se calmaban unos a otros. «Non lle fagas caso, cala, non lle fagas caso». Pero, de vez en cuando, alguna voz se alzaba para responder a los argumentos que se intentaban dar desde la mesa. Unos argumentos que, en muchas ocasiones, eran piedras lanzadas al pasado para sacar los «trapos sucios» de Servando y Manuel Castro, dos ex directivos ahora integrados en el sector crítico. Fue precisamente el ex presidente de la comunidad quien, alrededor de las siete y media de la tarde, intentó poner un poco de orden en la asamblea. «Esta asamblea plantéase porque hai un descontento popular. E vos estades a enrrollalo todo demasiado. A votar e punto». Desafortunadamente, su propuesta no prosperó, así que el debate se eternizó un par de horas más. Justo hasta que una frase frustró el proceso democrático. Fue, justo, cuando las urnas iban a cobrar protagonismo.