La Voz de Galicia

Inconvenientes de ciudad

Arousa

Las avenidas de Pontevedra, Cambados y Rosalía de Castro son los puntos más densos del tráfico vilagarciano Vilagarcía no se libra de los atascos y cada verano se repiten las imágenes de las largas colas en los viales que dan acceso a la capital arousana. Las áreas de As Carolinas, la avenida de Cambados y las calles Rosalía de Castro, Rodrigo Mendoza y Valle Inclán se convierten en un calvario para el conductor. Y es que, estos son los puntos de la red viaria que soportan mayor densidad de tráfico, sobre todo en época estival. Según los datos que maneja el Concello estos puntos que padecen retenciones más a menudo también son los núcleos donde se detectan mayores excesos de velocidad y, a su vez, mayor número de siniestros.

11 Aug 2001. Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA La avenida de Pontevedra, a la altura de As Carolinas, soporta cada hora el paso de ochocientos vehículos. La avenida de Cambados, 625 automóviles. Los datos hablan por sí solos. De hecho, es en estos puntos neurálgicos donde prácticamente a diario se producen retenciones de tráfico, sobre todo con la llegada del verano. La situación de la salida hacia Pontevedra también es aplicable a la recta de Rubiáns, donde las congestiones se repiten, sobre todo en los días laborables. La avenida Rosalía de Castro, la calle Juan Carlos I y la avenida Rodrigo de Mendoza son otros de los principales accesos a la capital arousana donde la circulación rodada es especialmente intensa. No en vano son los siguientes de la lista en las cifras de mayor densidad de tráfico que maneja el Concello. El verano tiene, en parte, buena culpa del incremento de los atascos. Como sucede en Vilaxoán, donde se entrelaza la circulación procedente del puerto vilagarciano y los automóviles que se dirigen a las playas de los municipios limítrofes. Pero la llegada en masa de visitantes nada tiene que ver con las largas hileras de automóviles que se agolpan cada martes en la calle Valle-Inclán. Entre los elementos que confluyen en Valle-Inclán brilla con luz propia el mercadillo que todas las semanas se desarrolla en el entorno del río de O Con. A primeras horas de la mañana, cuando hay mayor densidad de tráfico, esta calle vilagarciana se convierte en un auténtico hervidero de coches. Los coductores que intentan llegar a sus trabajos, los que vienen de visita o los que buscan aparcamiento desesperadamente crean un tapón insalvable en esta zona. Vilagarcía crece a buen ritmo, pero sus problemas de circulación parecen estar ya a la altura de una ciudad.


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