Fotografiando la historia
Arousa
EL PALOMAR
09 Oct 2000. Actualizado a las 07:00 h.
RECUERDOS PERSONALIZADOS. Los ceniceros y los collares de concha parecen haber perdido interés para los turistas que llegan a O Grove. Muchos de los que estos días se acercan a O Corgo para participar en la Festa do Marisco no dejan escapar la ocasión de hacerse fotos que demuestren que estuvieron aquí. Y para ello, nada mejor que el monumento que preside la plaza del pueblo. Aunque sea preciso escalar y poner en riesgo el pellejo, vale la pena. Así, además de poder presumir en pleno Madrid, por ejemplo, de haber comido cigalas «tirás de precio», podrán contar la peripecia de haber escalado a un monumento. ¡MENUDA CARROCERÍA! la que lucieron algunos en Pontecesures el domingo. Y nos referimos a los más de treinta coches antiguos que se concentraron en la villa, bajo la mirada orgullosa de sus propietarios. La calle San Lois se convirtió en el privilegiado escaparate de estas joyas del motor. Un especial expositor para conmemorar la I Feria del Automóvil de Ocasión que se celebró en Cesures en 1925, impulsado por unos atrevidos empresarios de la villa. Cual «dandy» años 40, Alfonso Ferrazo no dudó en posar junto a su flamante Mercedes, que forma parte de la peculiar colección del fotógrafo vilagarciano. 75 AÑOS DE HISTORIA son los que cumple Pontecesures como Concello y más de 75 años son los que llevan a cuestas los más de cien cesureños que fueron invitados a una comida para celebrar el cumpleaños municipal. En una carpa instalada en la zona portuaria de la villa se reunió el domingo la memoria viva del Concello. Son los testigos directos de la evolución del municipio desde que en 1925 se constituyó como Ayuntamiento independiente, tras segregarse de Valga. Para el regidor cesureño, Luis Álvarez Angueira, este acto pretende ser un pequeño homenaje a todos aquellos que, de algún modo, contribuyeron en el desarrollo de Pontecesures. Seguro que no faltaron anécdotas entre platos y «cuncas» de vino tinto.