Estás disfrutando del último capítulo de tu serie favorita y de repente: «¿Eing? ¿Qué dice?». Rebobinas, vuelves a escuchar y nada de nada. Sigues sin enterarte de qué ha dicho el actor en esa frase vital que cambia el curso de la trama. Y solo consigues averiguarlo cuando activas los subtítulos. Tranquilo, no eres tú, los subtítulos ya no son solo para personas con problemas de audición: ahora están de moda (y no solo por necesidad). Netflix ha informado de que más del 40 por ciento de los espectadores de todo el mundo los utiliza regularmente y el 80 por ciento los activa al menos una vez al mes.
¿Por qué? Hay varias razones según explican los expertos. La primera es que para muchos espectadores se ha vuelto una tarea prácticamente imposible entender todos los diálogos de las series y películas que ven desde su televisión, incluso en su propio idioma. Este problema radica en el sonido que ofrece la industria cinematográfica, además del diseño de los televisores modernos, que disponen de altavoces recogidos en las partes inferiores y no proyectados hacia el público.
En líneas generales, los sonidos de las películas y las series no están optimizados para el hogar, solo para los cines. Al llevar micrófonos portátiles en el set de grabación, los actores han cambiado su estilo de actuación hacia el intimismo, provocando que la mayoría de ellos murmure y susurre. Sin contar con la vocalización, los diferentes acentos o los términos millennials.
Sin embargo, la cuestión no solo es esa. La mala experiencia de audio del espectador se ve acentuada cuando en una misma escena con diálogos se incluye una variedad de sonidos en la que se superponen unos con otros, provocando la pérdida de grandes detalles. Así lo señala un reciente estudio de Preply, según el cual más del 75 por ciento de los espectadores asegura tener dificultades para escuchar los diálogos debido a la intensidad de la música de fondo.
Lo reseñaban también los propios seguidores de la serie estadounidense Euphoria en Twitter. En una de las escenas de su última temporada no se escuchaba un rasguño proveniente de un armario bastante significativo y que abre un sinfín de teorías para la trama, y en cambio en los subtítulos sí figuraba. Por lo que solo aquellos que los tuvieron activados se dieron cuenta.
Por supuesto, el uso de los subtítulos por el consumo de contenido en idiomas extranjeros, ya sea para aprender el idioma o disfrutar de más películas, también es uno de los motivos por los que la audiencia decide activar sus subtítulos. Bona Joon-Ho, el director de la película Parásitos —ganadora del Oscar a la Mejor Película en 2020—, así lo recomendaba al recoger el galardón: «Una vez superes la barrera de los subtítulos, conocerás películas mucho más asombrosas».
Esta tendencia al alza de ver la tele con rótulos en pantalla va en aumento puesto que el 53 por ciento de los españoles prefiere ver películas y series con subtítulos frente a la versión doblada. En cambio, entre la generación Z —que comprende a los jóvenes de entre 16 y 24 años— se decantan por los subtítulos más del 64 por ciento.
Es evidente el cambio generacional a la hora de visualizar contenido audiovisual. La gran parte de los vídeos publicados en redes sociales como Youtube, Instagram o Tiktok van subtitulados, principalmente porque el algoritmo favorece este tipo de contenido e incluso los incorpora automáticamente. Por eso las generaciones más jovenes están perdiendo el rechazo a las letras en la parte inferior de la pantalla.
El empleo de subtítulos entre los más jóvenes también se ha visto reforzado por el hábito de ver películas y series desde los teléfonos móviles en lugares públicos. Si con suerte cuentas con auriculares para poder escuchar, lo más probable es que aun así la calidad del audio sea deficiente debido al ruido del entorno. Aunque muchos reconocen que también los emplean como herramienta para no perder la atención y evitar la tentación de scrollear en redes sociales mientras ven la película. Según un estudio de Ideal Insight, el 66 por ciento afirma utilizar los subtítulos para comprender mejor la historia, mientras que el 40 por ciento para mejorar su concentración.
Contraria a la creencia común, otra de las razones del auge de los subtítulos es el humor. Los directores de Stranger Things han demostrado de manera ingeniosa que los subtítulos también pueden sacar más de una sonrisa. En la última temporada, más allá de simplemente transmitir diálogos, incorporaron sonidos y ambientes de manera divertida, añadiendo un toque de humor y disfrute adicional a la experiencia de ver la serie.
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Stephanie Wilson
Talento Joven Fundación BBVA