«En el Vaticano me quieren copiar»

En «Enfrentados» Arturo Fernández abandona por una vez su sempiterno papel de galán para meterse en la piel de un sacerdote de valores más bien tradicionales al que le toca enfrentarse, en clave de comedia, a las renovadoras ideas de un joven seminarista. A sus 85 años, el actor confiesa que «el teatro fue y sigue siendo mi única amante»