En directo: Marcelo Rebelo de Sousa recibe el Premio Fernández Latorre

GALICIA

El acto de entrega del galardón, que reconoce la contribución del presidente de la República Portuguesa a la promoción de las relaciones bilaterales entre España y Portugal, ha tenido lugar en el Museo Santiago Rey Fernández-Latorre con la asistencia de Felipe VI; el presidente y editor de La Voz de Galicia, Santiago Rey Fernández-Latorre; el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo; y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, entre otros

30 oct 2018 . Actualizado a las 21:42 h.

El presidente de la República Portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, ha recibido este martes el Premio Fernández Latorre en su 60ª edición en reconocimiento a su contribución a la promoción de las relaciones bilaterales entre España y Portugal. En el acto han querido acompañarle, con dos cariñosos discursos, Felipe VI y el presidente de La Voz de Galicia Santiago Rey Fernández-Latorre. Tanto los dos jefes de Estado como el editor han hecho hincapié en sus discursos en la hermandad de Portugal y España, especialmente en la del país vecino y Galicia, y han apelado a la unidad, a la cohesión y al valor de la democracia.

«España y Portugal son un ejemplo de cohesión y eficacia para toda la Unión Europea», subrayó el Rey durante la ceremonia de entrega del galardón, enunciando un auténtico alegato por las relaciones de hermandad y la cooperación, pero también por los valores democráticos que «se aprecian» y «se difunden» en La Voz de Galicia, dijo, y que «nos hacen más fuertes, más libres y más prósperos».

Por su parte, Santiago Rey Fernández-Latorre se detuvo en  «la personalidad irreductible» de Marcelo Rebelo de Sousa, «un hombre de ideales y de acción», y, mirando hacia Portugal, calificó el país como un modelo de «civilización, éxito y esperanza en Europa». Enumeró los retos comunes -«deseos que nos unen»-, entre los que destacó aprovechar los sectores estratégicos, desarrollar las comunicaciones, mejorar la planificación urbanística y las condiciones de vida, compensar la pirámide de población y dejar de ser periferia, los que, según el presidente de La Voz convierten la lucha del día a día en un trabajo fértil, «lejos de la esterilidad que producen las pugnas electoralistas de alcance corto; los movimientos disgregadores como el de Cataluña; la insolidaridad, el populismo y los nacionalismos exacerbados que se instalan en España y en buena parte de Europa; el desprecio de la justicia y de la ley».