Pastela marroquí

Los pasteles salados son un reclamo en infinidad de países para tener un plato principal lucido y contundente un día de celebración. Marruecos tiene una versión muy particular con una combinación de sabores arriesgada pero ganadora

Raciones6 raciones (molde de 22 cm)

Aunque en España se consumen, no es de esos países con un arraigo especial por este tipo de elaboraciones. Los pasteles salados son un reclamo en infinidad de países para aprovechar un día de celebración y tener un plato principal lucido y contundente. En Estados Unidos el pastel de carne es un clásico, siendo especialmente típico en Arkansas. En Reino Unido, esta misma preparación con base de puré de patata es una alternativa de la que echan mano en muchas casas en Navidad, y la quiche francesa, es un cajón de sastre de alimentos que tenemos revoloteando por la nevera que nos resuelve desde una cena informal a un elegante cumpleaños.

La pastela árabe también tiene la función de servir de nexo de unión de eventos familiares. Aunque suele prepararse con pichón, para hacerlo más accesible Pilar de Mesa, de la escuela de cocina Taller de Mesa, en A Coruña, la elabora con carne de ternera. Lo que sí respeta la profesional es usar pasta brick, que dicen los entendidos es indispensable para bordar esta receta. 

Ingredientes
600 g de carne picada
1 cebolla
2 huevos
100 g de agua o caldo
Un ramillete de perejil
1 cucharadita de azúcar
Media cucharada de Ras el Hanout
2 cucharaditas de canela
Azafrán
Aceite
8-16 hojas de pasta filo o brick
50 g de mantequilla derretida
1 yema de huevo
125 g de almendras crudas
75 g de azúcar glass
Instrucciones
  1. Cortar la cebolla en rodajas de unos 3 o 4 milímetros. En una cacerola, echar un buen chorro de aceite y sofreír a fuego alto. A continuación añadimos la sal, el azúcar, media cucharadita de canela, la cucharada de Ras el Hanout, el perejil y el azafrán

  2. Añadir la carne y sofreír unos 3 minutos. Incorporar el caldo o el agua, bajamos a fuego medio, tapar y dejar cocer tapado durante 10-15 minutos

  3. Mientras tanto, se prepara el mazapán de almendra. En una sartén, poner una cucharada de aceite, añadir las almendras y freír a fuego medio-alto y mover hasta que estén ligeramente tostadas. Poner en un plato con papel de cocina. Triturar las almendras, mezclar con media cucharadita de canela y 25 gr de azúcar glass. amasar, hasta que quede compacto

  4. Cuando la salsa esta reducida, añadir los huevos, removiendo inmediatamente después de añadir cada huevo con unas varillas para que no se cuaje demasiado. Apagar y reservar

  5. Precalentamos el horno a 190º. Pintar con mantequilla 3 hojas de pasta filo y colocar en el centro del molde. 

  6. Añadir una capa de mazapán y colocar una o dos hojas untadas con mantequilla sobre las almendras y poner una capa de carne. Añadir otras dos hojas untadas y encima, otra capa de almendras. Añadir las últimas hojas con mantequilla y la última capa de carne.

  7. Por último, incorporar dos hojas más de pasta filo por encima para terminar de cerrar la pastela y plegar los sobrantes de hojas que cuelguen por los lados hacia adentro para cerrar la pastela, ayudándonos de la yema de huevo batida o mantequilla para ir pegando los pliegues

  8. Una vez cerrada la pastela, introducirla en el horno durante 15-20 minutos. Cuando el tiempo haya pasado, tendremos que darle la vuelta a la pastela, decorar con azúcar glass y canela al gusto

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