Sazerac: la copa eterna de la ciudad del jazz

Clásico de Nueva Orleans, tiene como ingrediente principal el Rye whiskey, que le otorga unos toques picantes y profundos


Esta semana hablamos de un primo cercano del Old Fashioned: el Sazerac. Este cóctel ha estado dando vueltas por las barras de una forma u otra desde 1850. En el 2008 fue declarado como el cóctel oficial de Nueva Orleans y, aunque parece una maniobra más propia del márketing que de los consumidores y los barmen, la verdad es que el Sazerac siempre ha pertenecido a The Big Easy (Orleans), la ciudad del jazz.

La leyenda cuenta que fueron dos hombres, Taylor y Bird, los que crearon este cóctel. Taylor era un importador de bebidas, entre las que se encontraba el coñac Sazerac-de-Forge et Fils, y Bird era el propietario de un local llamado Sazerac Coffee House. Bird comenzó a servir el Sazerac Cocktail en su establecimiento, usando el coñac de Taylor y un bitters hecho por un boticario de la zona, Peychaud.

Hasta finales de siglo todo iba bien y el trago seguía teniendo el coñac como base, pero entonces la catástrofe de la filoxera (un parásito americano que acabó con la mayoría de las viñas europeas y, por lo tanto, francesas) hizo que los cantineros de la época cambiasen a un nuevo licor espirituoso que llegaba con las barcazas del Mississippi, el whiskey de centeno (rye). Desde entonces el rye whiskey ha sido el ingrediente principal, otorgándole unos toques picantes y profundos. Es ahora cuando empiezan a aparecer las primeras recetas escritas, con variaciones debidas a, por ejemplo, la prohibición de la absenta o la disponibilidad de bitters.

Este cóctel parecía haber caído en el olvido debido a su simplicidad, que parecía contraponerse a la tendencia a complicar los tragos, pero siempre se mantuvo popular en su ciudad natal, Nueva Orleans, donde hoy en día el Sazerac Bar sigue sirviendo unos 40.000 Sazerac cada año.

Otra de las características especiales de este trago es su método de preparación, que paso a contaros:

Ingredientes
70ml de rye whiskey, o cognac si nos vamos a la receta original
1 azucarillo
2 golpes de Peychaud's bitters (recordad que un golpe es una sacudida de la botella de bitters, aproximadamente 1ml cada golpe)
1 golpe de Angostura bitters
Absenta
Piel de limón
Instrucciones
  1. Para la preparación de este trago necesitaremos dos vasos de estilo «old fashioned» (vaso bajo de whisky). En uno de ellos verteremos unas gotas de absenta y daremos unas vueltas al vaso sobre su lateral para que la absenta cubra bien las paredes del mismo.

  2. En el otro vaso «old fashioned» (¡no vale un vaso mezclador, ya que es parte del ritual!) majaremos el azucarillo empapado de los 2 bitters. Si no tenemos Peychaud, podríamos reemplazarlo por 2 golpes extra de Angostura y añadir una gota de licor de cereza y otra de licor de anís.

  3. Añadimos unos cubos de hielo y nuestra base alcohólica. Revolvemos bien, para mezclar y enfriar nuestros ingredientes, y colamos todo el contenido en el otro vaso (que ya estaba recubierto de absenta).

  4. Por último, retorceremos la piel de limón sobre la bebida para darle un aroma con sus aceites esenciales. Normalmente, esa piel de limón se descarta, pero si os apetece un toque más cítrico la podéis dejar dentro del vaso.

  5. Otra recomendación que os propongo es variar la receta para combinar el whiskey y el cognac, es decir, utilizar 35ml de cada uno para conseguir un sabor con un mayor rango de matices y no tan agresivo como el whiskey, pero no tan dulce como el cognac.

  6. Por último, recomiendo disfrutarlo con un buen jazz o soul de fondo para crear un verdadero ambiente Nueva Orleans.

Autor Miguel Arbe Este coruñés trabajó en Londres, Dubai y Japón rodeado de bartenders de referencia antes de volver a su ciudad natal. Ahora tras ser finalista de premios como los Young British Foodies o Sumiller del Mes (revista Food and Travel Magazine), se puede disfrutar de sus cócteles tras la barra de Bordello Lenceria (Instagram: @bordellolenceria)
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