Filgueira receta «convivencia e ledicia» para un festejo continuado

Mercedes Escauriaza

PONTEVEDRA

El pregón fue una oda a la mala suerte del Lérez con industrias y hombres, a pesar de ser «un río amable»

10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Pocas ciudades tienen su historia clínica. Ironías del destino, la urbe que hace unos años vio arder la nave en la que se almacenaban las de muchos de sus vecinos, cuenta desde ayer con la suya propia.

Hay que agradecérsela al doctor-pregonero Fernando Filgueira, quien ayer se asomó al balcón del pazo de Mugartegui -arropado por el alcalde, la concejala de Fiestas y los portavoces del PSOE y del PP- para glosar los antecedentes, la enfermedad actual, la exploración clínica, el diagnóstico y la prescripción terapéutica que necesita esta ciudad para gozar de «un espíritu festeiro durante todo o ano: do Nadal ao Entroido, do Entroido á Romaría de San Bieto, ao Festival do Jazz...» ¿La receta?: «Ledicia+respeto mutuo+tolerancia+convivencia pacífica+aceptación do diferente. Mestúrense a partes iguais. Excipiente: Viño das Rías Baixas en cantidade suficiente para que non se altere o efecto dos distintos compoñentes». Y, una vez hecha la mezcla: «Tómese en dose axeitada, tres veces ao día e que nos faga efecto permanente e duradeiro». Para los creyentes: «Que a Virxe Peregrina vos beiza e vos acubille baixo o seu manto». El pregonero realizó una oda al Lérez, «un río amble», que, sin embargo, «tivo mala sorte coas industrias e cos homes». Pero también alabó el cambio de la ciudad y la peatonalización de su casco histórico.