La fiesta del trabajo en Ourense tuvo este año un marcado componente reivindicativo ante las consecuencias de la crisis que se está viviendo y sus repercusiones en la provincia en cuanto al cierre de empresas y propuestas de regulación de empleo. Las dos manifestaciones celebradas partieron de las inmediaciones del pabellón de Os Remedios -a las 12:00 la de la CIG y media hora después la organizada por UGT y CC. OO.- y en la de la CIG adquirieron un marcado protagonismo las pancartas que daban cuenta de dicha situación: carteles con fotografías de los directivos de Vidriera del Atlántico culpándolos de la conflictividad vivida en estos meses, una pancarta tras la de cabeza con el lema «A Limia ten futuro», otra con la leyenda «Polo emprego en Mecanizados Rodríguez Fernández», una de los trabajadores de Ataúdes Chao Escudero y otra con el lema «Basta de privilexios. Non ao sobresoldo dos altos cargos» fueron sólo algunas de las que se pudieron ver en la marcha nacionalista. En la organizada por UGT y CC. OO. también había una exigiendo una solución para el conflicto de Mecanizados Rodríguez Fernández. Banca gallega e interior En la intervención del secretario de la CIG en la marcha nacionalista, Etelvino Blanco denunció la grave situación que está viviendo la provincia de Ourense «situación que pode chegar a ser dramática», aseguró que «hai alternativas e reclamamos outras políticas, entre elas a creación dun Banco Público de Galicia para axudar e dar créditos e apoios ás pequenas empresas e as familias». Blanco pidió una discriminación positiva y medidas de apoyo para la provincia, reconoció que muchas ilusiones se vieron frustadas con el cambio de gobierno «e o da Xunta de Galicia non é precisamente o cambio da esperanza», al tiempo que denunció las agresiones del PP al gallego.