El enlace de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez sigue la estela de esas nupcias de famosos que buscan privacidad y mantener lejos a los paparazi. Desde Marilyn Monroe a Lola Flores, pasando por Penélope Cruz y Javier Bardem, todos eligieron un camino poco convencional para casarse
07 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Es curioso que de algunas bodas secretas se conozcan más detalles que de nupcias que buscan cuanta más repercusión, mejor. Normalmente, los contrayentes eligen guardar bajo llave la información de su enlace para evitar la persecución de los paparazi y poder celebrar el amor de una forma íntima. Sin embargo, también hay casos que buscan todo lo contrario, ganar notoriedad mediática gracias a una estrategia que empieza a estar algo trillada. Podría parecer que en este grupo se encuentran Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo, que pese a que hicieron pública su boda una vez que se convirtieron en marido y mujer, la prensa del corazón se ganó este verano no pocos clics gracias a los titulares que prometían los datos más relevantes del que es uno de los enlaces del año.
Pasan los años, pasan —y a veces pesan— las tradiciones y el número de parejas que decide darse el sí quiero cae considerablemente. Sin embargo, las bodas siguen generando un interés que no puede compararse con ningún otro evento. Así que, a continuación, desgranamos y recordamos algunas de esas bodas secretas que, por más o menos discretas que intentaran ser, han acabado en boca de todos.
No está claro quién caminó para que Georgina y Cristiano pudieran correr; es decir, mantener ocultas sus bodas hasta que todo el mundo supo que se casaron en Cascais, en régimen de bienes gananciales, y en presencia de sus cinco hijos y cuatro testigos. Pero sí puede hablarse de las ceremonias de Marilyn Monroe y Joe DiMaggio, Marlon Brando y Movita Castaneda o incluso Lola Flores y el Pescaílla, como las bodas secretas que marcaron la tónica que hoy siguen cada vez más celebridades.
Antes de que las redes sociales hiciesen saltar el concepto de intimidad por los aires, muchos famosos pretendían sobre todo evitar que su enlace apareciese en el papel couché, sobre todo porque esto significaba una boda llena de cámaras, micrófonos y gentío ajeno a los novios.
Uno de los casos más llamativos del famoseo español es el protagonizado por Julio Iglesias e Isabel Preysler. Aunque se casaron a bombo y platillo tras ocho meses de relación, como si se hubieran arrepentido de haberse expuesto de tal modo, con sus siguientes parejas optaron por un modelo bien diferente. La boda de Isabel con el socialista Miguel Boyer, que entonces era ministro de Economía [era el año 1988] fue un punto de inflexión respecto a lo que se entendía entonces por un evento de estas características. La pareja rompió moldes casándose por lo civil en los juzgados de la madrileña calle Pradillo, a primera hora de la mañana, y con la presencia de tan solo dos testigos.
Julio y Miranda Rijnsburger se casaron el 24 de agosto del 2010 en la finca del cantante en Málaga, en la intimidad, tras muchísimos años de relación y con una familia numerosa más que consolidada. Hoy el matrimonio sigue junto, aunque cada cierto tiempo saltan rumores sobre la posibilidad de que hagan vidas separadas.
De bodas intimísimas, aunque no por eso secretas, saben y mucho Cristina Pedroche y Dabiz Muñoz, tanto que eligieron su propia casa para pasar uno de los días más felices en la vida de una pareja. En vaqueros, camiseta y zapatillas, les llovieron algunas críticas por pretender poner constantemente la nota discordante. Si pocos entendieron por qué eligieron esta forma de casarse, muchos fueron los que habrían escogido pasar una luna de miel similar a la que pasaron la presentadora y el chef, en Mumbai (la India).
Aunque sean pinceladas, es raro no conocer al menos una imagen o algo de información de una boda de personajes públicos relevantes. Muchos lo intentan, pero tan solo unos poquísimos afortunados consiguen guardar para ellos esta jornada única. Penélope Cruz y Javier Bardem son los dos actores vivos más importantes de nuestro país, y aun así nada se sabe de su boda. Solo trascendió que se casaron a principios de julio del 2010, cuando llevaban tres años de relación, en la casa de unos amigos en Bahamas. Acudieron exclusivamente familiares y nadie se fue de la lengua. Más de quince años después este enlace es todo un misterio.
Misteriosas son, también, algunas de las bodas a las que seguramente ha acudido la pareja, que pasa largas temporadas en Estados Unidos y que tiene buena relación con muchas estrellas de Hollywood. En la meca del cine casi puede decirse que no eres nadie si no te casas en secreto. Entre otras cosas, porque se entiende que solo quienes cargan de verdad con el peso de la fama pueden necesitar tales niveles de discreción.
Así se entiende que la todopoderosa Taylor Swift quisiera vender su boda con Travis Kelce como íntima, secreta y reservada. Esto pese a que se casaron en el Madison Square Garden el 4 de julio, una de las fechas más señaladas de Estados Unidos. Uno de los detalles que no pasó inadvertido para sus fans fue la ausencia de Blake Lively en el evento. Amigas hasta la médula —de hecho, la actriz asistió a uno de los conciertos que la cantante ofreció en Madrid el año pasado—, fue algo más que extraño que la protagonista de Gossip Girl estuviera en un concurso ecuestre en el que participaba una de sus hijas. Medios especializados señalan el origen de este distanciamiento en mayo del 2025, cuando se desató la batalla legal de la actriz contra el director de Romper el círculo, Justin Baldoni. En medio del conflicto salieron a la luz mensajes que se habían intercambiado la cantante y la actriz, lo que habría disgustado profundamente a la estrella del pop.
Blake Lively, por cierto, también pasó por el altar en secreto. La actriz selló su amor con el también actor Ryan Reynolds en el 2012. En su caso, optaron por una boda en una plantación de Carolina del Sur a la que acudieron solo sus seres queridos más cercanos. Tiene sentido, ya que la cortísima duración de su noviazgo había impedido conocer que estaban comprometidos. Casi 15 años más tarde, siguen juntos y tienen cuatro hijos en común.
Si durante años hubo una mujer a la que los románticos quisieron ver vestida de blanco esa fue Jennifer Aniston. Y sí, es cierto que había lucido espléndida en su boda con Brad Pitt, pero precisamente después de la ruptura que traumatizó al mundo, la gente deseó con todas sus fuerzas que volviera a comer perdices. Tras mucho intentarlo, la sempiterna Rachel de Friends encontró el amor en el actor Justin Theroux (The Leftlovers).
En verano del 2012, solo un día antes de celebrar su boda, la pareja canceló el evento nupcial tras una fuerte discusión. La relación, sin embargo, se encauzó y finalmente se casaron en el 2014, también, en una boda secreta en su casa de Bel-Air, en Los Ángeles. Los invitados creyeron que iban al cumpleaños del actor, pero al llegar se toparon con otra cosa.
Casarse en secreto es una manera de demostrar estatus”