Conciertos con los pies en la arena: en estos cuatro chiringuitos gallegos la música es en directo

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PATAPALO ( ILLA DE AROUSA)
A la sombra de los pinos, como decía la canción, y al pie mismo de la playa de Area de Secada, este chiringuito propone, durante julio y agosto, un concierto gratuito todos los días. En su privilegiado enclave, el Patapalo organiza también talleres, cursos y actividades sociales.
PATAPALO ( ILLA DE AROUSA) A la sombra de los pinos, como decía la canción, y al pie mismo de la playa de Area de Secada, este chiringuito propone, durante julio y agosto, un concierto gratuito todos los días. En su privilegiado enclave, el Patapalo organiza también talleres, cursos y actividades sociales. MONICA IRAGO

A priori, la escena no podría ser más idílica: un chiringuito a pie de playa, una espectacular puesta de sol, algo para beber y para picar... Pero aún se puede mejorar. Añádanle un concierto. Y ahora sí, el plan es perfecto

14 ago 2026 . Actualizado a las 15:41 h.

Sí, en verano hay alternativas musicales a la saturación de fiestas y festivales y a la fiebre del eventismo. Se trata de un circuito mucho más discreto, con propuestas de no tanto relumbrón, pero que cuenta con la ventaja de, en la mayoría de los casos, ofrecer autenticidad y, sobre todo, con la de tener por escenario entornos privilegiados al aire libre. Hablamos de los chiringuitos que programan música en directo.

Salpicados por toda la geografía gallega, pero principalmente en el litoral, no es difícil toparse con alguno de estos establecimientos veraniegos que, además de su oferta de comidas, bebidas y relax, cuenten también con una variada programación de conciertos.

PATAPALO ( ILLA DE AROUSA)
A la sombra de los pinos, como decía la canción, y al pie mismo de la playa de Area de Secada, este chiringuito propone, durante julio y agosto, un concierto gratuito todos los días. En su privilegiado enclave, el Patapalo organiza también talleres, cursos y actividades sociales.
PATAPALO ( ILLA DE AROUSA) A la sombra de los pinos, como decía la canción, y al pie mismo de la playa de Area de Secada, este chiringuito propone, durante julio y agosto, un concierto gratuito todos los días. En su privilegiado enclave, el Patapalo organiza también talleres, cursos y actividades sociales. MONICA IRAGO

Es el caso del Patapalo, en A Illa de Arousa, un chiringuito de alma libre que desde el 2020 regenta Jaz Salas en el privilegiado entorno del pinar que circunda la playa de Area de Secada, en el corazón de la ría de Arousa.

El Patapalo rehúye del concepto estándar de chiringuito. No tiene mesas, ni sillas, ni sombrillas con publicidad de bebidas. A mayores de la caseta de madera, que acoge la barra, dispersos por el pinar y de forma aleatoria, se distribuyen taburetes, troncos de madera o bidones reciclados que hacen las veces de informal mobiliario.

Además del sombreado natural que ofrecen los pinos, unas lonas de colores colgadas entre ellos se encargan de aportar la sombra restante, que se añade al frescor de la brisa que llega desde la playa colindante.

Y es en ese idílico entorno en el q ue el Patapalo desarrolla su actividad musical. Un escenario allí instalado de forma permanente acoge un concierto cada día desde primeros de julio hasta mediados de septiembre. Siempre a las ocho de la tarde, para hacerlo coincidir con la espectacular puesta del sol que desde el chiringuito, orientado totalmente hacia el oeste, se divisa.

«Soy una amante de la música y desde el primer momento quise que tuviera una presencia esencial en el chiringuito», comenta Jaz. Y vaya si la tiene. Su relación de amistad con varios promotores musicales le permite contar con grupos de Latinoamérica que están de gira por España y que hacen una escala excepcional en A Illa. Además, el Patapalo presta también especial atención a los artistas y grupos gallegos, que copan buena parte de la programación. «Después de seis años, ya son los propios grupos los que nos llaman. Es una pena, pero nos falta verano para poder darles fecha a todos».

Además de los conciertos, el Patapalo también acoge propuestas que le plantean vecinos de la zona, como cursos de pilates, de yoga, de nutrición o de fotografía de naturaleza. «Yo, más que como un chiringuito, lo entiendo como un espacio de agitación social», señala su propietaria.

El Patapalo abre todos los días hasta el 15 de septiembre, de 12 a 23 horas. En cocina su carta se centra en ensaladas, arroces, kinoa y comida vegana. También dispone de una oferta de zumos naturales, batidos y kombuchas.

BRISA (CESANTES - REDONDELA)
Los llamativos paraguas de colores que cubren el escenario del chiringo son ya toda una seña de identidad. El Brisa, que no dispone de servicio de cocina, acoge alrededor de 50 conciertos y eventos a lo largo del verano. El domingo 16 actúan allí O?funk?illo.
BRISA (CESANTES - REDONDELA) Los llamativos paraguas de colores que cubren el escenario del chiringo son ya toda una seña de identidad. El Brisa, que no dispone de servicio de cocina, acoge alrededor de 50 conciertos y eventos a lo largo del verano. El domingo 16 actúan allí O?funk?illo.

A LA BRISA, EN CESANTES

Unos icónicos paraguas de colores sombrean el escenario del chiringo Brisa, ubicado en pleno paseo de la playa de Cesantes, en Redondela. Son ya un símbolo de identidad del local, y bajo ellos han actuado destacados artistas de la escena española. Sin ir más lejos, este domingo 16, lo harán O'funk'illo, lo que constituye una oportunidad excepcional para ver en un entorno muy reducido a una banda que desde hace 25 años lleva subiendo a los escenarios de grandes festivales.

El Brisa abrió sus puertas en el 2019 y desde el primer momento apostó por la música en directo, tratando de desmarcarse de la línea habitual de conciertos que suelen tener este tipo de locales. «Estamos abiertos a todo tipo de estilos: blues, rock, cumbia, música cubana... Pero escapamos todo lo que podemos de los grupos de versiones», apunta Javier Devesa, uno de los responsables del local.

Añade Devesa que la primera razón por la que el Brisa programa conciertos es «porque somos unos amantes de la música en directo y nos da miedo que se pierda». A mayores, reconoce que es un reclamo notable para atraer gente al local. «Tenemos un 30 por ciento de clientela fija que va a venir haya lo que haya y el resto suelen ser seguidores del grupo que actúa ese día».

El Brisa programa conciertos de jueves a domingo a las 21.30 horas. Los sábados, además del grupo hay una sesión de DJ a partir de las once de la noche. Además, organiza eventos temáticos como el Carnaval de Verano (22 de agosto), una fiesta electrónica (12 de septiembre) y una vez al mes hay una concurrida sesión de karaoke. El chiringo clausurará la temporada el 19 de septiembre con una nueva edición del Brisa Fest, una fiesta en la que participan 3 o 4 grupos que no se anuncian previamente.

O RINCÓN A PÉ DE PRAIA  (BURELA)
No abundan los chiringuitos en A Mariña lucense, y aún menos con la singularidad de este, situado literalmente sobre la playa de A Marosa. Los conciertos de los viernes, las sesiones vermú con música en directo de los domingos y su cocina de mar son sus principales reclamos
O RINCÓN A PÉ DE PRAIA (BURELA) No abundan los chiringuitos en A Mariña lucense, y aún menos con la singularidad de este, situado literalmente sobre la playa de A Marosa. Los conciertos de los viernes, las sesiones vermú con música en directo de los domingos y su cocina de mar son sus principales reclamos

A PÉ DE PRAIA, EN BURELA

Dos casetas de madera acogen el bar y el comedor de O Rincón a Pé de Praia, en Burela. El resto es todo una fenomenal terraza que se abre al Cantábrico, sobre la playa de A Marosa.

Cuando Jaime Méndez lo inauguró, hace cinco años, el O Rincón a Pé de Praia fue uno de los primeros chiringuitos de A Mariña lucense. Y no tardó en ganar popularidad. Básicamente por tres argumentos: su cocina de mar (no en vano la familia de Jaime es distribuidora de pescados y mariscos), sus puestas de sol y sus conciertos. «Desde el primer momento tuvimos claro que la música en directo tenía que se una de las señas de identidad del local. Y tuvimos además la suerte de que para la programación de grupos nos asesorara Diego Campo, director del festival Osa do Mar», explica el propietario.

Los conciertos en O Rincón son todos los viernes, a las 21.30 horas. También hay actuaciones en directo los domingos a la una del mediodía y sesiones de DJ´s los sábados. «Intentamos darle cabida a todos los estilos. Vienen grupos de rock, de indie, de metal, solistas, bandas de versiones... Pero lo que más nos complace es que ya hay un público que sabemos que va a venir, actúe quien actúe. Para mucha gente, los viernes toca concierto en O Rincón», comenta Jaime Méndez.

Los conciertos son un «muy buen reclamo» para el chiringo, que está en funcionamiento desde el 15 de junio hasta finales de agosto. «Mucha gente, que no conoce la zona, viene por curiosidad a una actuación y cuando llegan aquí flipan con las vistas y con la playa, que no está nada masificada».

La «flipante experiencia» se completa con la oferta de la cocina, en la que los protagonistas son el bonito de Burela (a la brasa o en ventresca), los pescados del día (rape, mero, rodaballo...) y los mariscos, de los que cada jornada se aprovisiona la familia Méndez en la lonja de Burela. La carta de comidas de O Rincón se completa con hamburguesas y churrasco.

CALMA CHICHA (NIGRÁN)
La espectacular puesta de sol, con las Cíes al fondo, y un grupo tocando en directo son dos de los grandes atractivos de los dos chiringuitos que regenta Javier Castro, en los que organiza conciertos de miércoles a domingo.
CALMA CHICHA (NIGRÁN) La espectacular puesta de sol, con las Cíes al fondo, y un grupo tocando en directo son dos de los grandes atractivos de los dos chiringuitos que regenta Javier Castro, en los que organiza conciertos de miércoles a domingo.

CALMA CHICHA, EN NIGRÁN

Desde los 16 años lleva Javier Castro gestionando chiringuitos de playa. Con seis cuenta en la actualidad. En dos de ellos, en el Calma Chicha de la playa de Patos y en el de Playa América, ambos en Nigrán, programa música en directo. «Y en los otros no porque, incomprensiblemente, los ayuntamientos no me lo autorizan. Si no, por mí, haría conciertos en todos», comenta.

Javier Castro entiende las actuaciones en directo como un plus para el público, para el local y para la zona. «Hoy en día, un chiringo ya no puede ser una caseta de plástico y vender helados y bebidas. Tienes que ofrecer algo más. Y la música en directo es una extraordinaria opción. Hay gente que me dice: “Es que tú gastas mucho en grupos”. Pero para mí, no es gastar, es sembrar», comenta. Y no solo en beneficio propio. «Yo no doy comida. Solo tengo pizzas y bocatas. Y veo que los días de los conciertos, cuando acaba la actuación, los restaurantes de alrededor se llenan. Con lo que se demuestra que la música genera economía», añade.

Tanto en Patos como en Playa América, Calma Chicha programa los conciertos —todos ellos gratuitos— de miércoles a domingo a las 21 horas. Si bien recomienda llegar al menos media hora antes para poder coger sitio. «Ver la puesta de sol desde un lugar privilegiado, con las Cíes al fondo y el grupo tocando en directo es un espectáculo impresionante», señala su propietario.

Aunque la oferta musical de los Calma Chicha es muy variada (por allí han pasado grupos y artistas de todos los estilos), Javier Castro presta especial atención a las bandas locales. «Me gusta trabajar con los músicos de la comarca porque, al final, es también una manera de devolverle algo a la zona».

Los Calma Chicha de Patos y Playa América abren todos los días desde junio hasta finales de septiembre, con un horario ininterrumpido desde las diez de la mañana hasta las once de la noche, una hora más los fines de semana.