Esta veterinaria de profesión cambió los animales por las recetas, y ahora disfruta creando platos originales y coloridos en la "airfryer". «El error es no elegirla bien»
02 jul 2026 . Actualizado a las 22:31 h.Sara Conde (Zamora, 1987), veterinaria de profesión, cambió los animales por las recetas, y ahora disfruta creando platos originales y coloridos en la “airfryer”, a la que sabe sacarle todo el partido. Ha conquistado a miles de seguidores, y paladares, con sus recetas, rápidas y virales, que comparte a través de su perfil en redes @burpee_vet, y acaba de publicar un nuevo libro Mis recetas con airfryer para gente sin tiempo (Espasa) tras el éxito de Mis recetas con aifryer y Mis recetas adorables. «El primer error es no elegir el modelo adecuado», dice quien ha hecho de su hobby su profesión.
—¿Cuál es el error más común cuando se empieza con la «airfryer»?
—No elegir la adecuada, porque todo el mundo tira por el tamaño más pequeño, y en ese caso, amontona los alimentos. Como es un electrodoméstico que funciona con el movimiento de aire caliente, si no puede circular correctamente, no se hacen bien del todo. El tamaño mínimo sería 4,5 litros.
—¿Sabe mejor la comida calentada en la «airfryer» que en el microondas?
—Muchísimo mejor. En el micro, queda más blandito, más chicloso. Sin embargo, en la airfryer queda como si estuviera recién hecho, crujiente otra vez, incluso. La pizza del día anterior queda como si estuviera recién hecha.
—Dime tres trucos para sacarle partido.
—Primero, que no sea menor de 4,5 litros. Segundo, hacerse con una buena tanda de accesorios: pinzas para conseguir darle la vuelta a los alimentos, moldes, rejillas para que queden más crujientes; y tercero, un pulverizador de aceite, porque si embadurnas mucho los alimentos en vez de quedar crujientes pueden quedar chiclosos. El pulverizador es un must en la airfryer.
—¿Hay algún alimento que quede mejor que con el horno tradicional?
—El salmón, no sé si porque tiene un alto contenido graso, pero en la airfryer es de lo más rico que hay. Queda supercrujiente y muy suavecito por dentro. Y de postres, el coulant y las cheesecakes que se llevan ahora que son muy cremositas por dentro.
—¿Lo crujiente y las verduras es lo que mejor queda?
—Las verduras quedan espectaculares. El salmón, el pollo, las patatas...
—Las patatas fritas son la prueba de fuego y la pregunta del millón.
—Sí, siempre me lo preguntan, de hecho yo veía tan lógico lo de las patatas que en el primer libro no puse ninguna receta de patatas fritas, y empecé a recibir comentarios: “¿Cómo las hago para que queden bien?”. Y yo decía: “¿Será posible?”, yo que estaba intentando huir del mito de que solo sirve para patatas... y es lo que quería la gente. Por eso, en este hay una sección solo de patatas fritas.
—¿Cuál es el truco?
—Si las sabes hacer correctamente quedan igual que si las hubieses frito en aceite de la freidora tradicional. En el libro cito 11 claves para conseguirlo. Lo más importante es remover, no abarrotar de comida el cesto; no empapar de aceite, y quitarles el almidón antes, pasarlas por agua fresquita.
—Hay quien las cuece.
—Sí, de hecho, yo en una receta las cuezo 3-4 minutitos, lo justo para ablandarlas y quitarles el almidón, y luego las meto en la airfryer. Quedan riquísimas.
—¿Qué receta del libro recomendarías para conquistar a un paladar que se resiste a la «aifryer»?
—Todas me encantan, pero diría los nuggets de pollo con roquefort y nueces, y los corn ribs, como costillas de maíz, que se comen mucho en Estados Unidos, y ahora lo estoy viendo ya por aquí.
—¿Cuál es la pregunta que más te hacen?
—Qué aifryer les recomiendo y las patatas fritas, por eso la sección, es una obsesión.
—¿Hay algún plato que se resista?
—Hay muy pocas cosas que la airfryer no pueda, porque incluso puedes cocer un huevo. Pero quizás los bizcochos tradicionales: si no modificas los ingredientes, se te va a secar por fuera y quedar crudo por dentro.
—¿Cómo ha cambiado tu forma de cocinar?
—Es muchísimo más fácil, más rápido... Da menos pereza que encender el horno. Al final, eres mucho más creativo. Una vez pillas los tres trucos, verás que es mucho más cómodo y rápido. Y además, tiendes a cocinar más saludable, porque te olvidas de las freidoras tradicionales y de sartenes con mucho aceite.