Tatuajes y café con «Cifras y letras»

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Virgi Portillo y Elena Herraiz en el negocio que acaban de abrir en A Coruña.
Virgi Portillo y Elena Herraiz en el negocio que acaban de abrir en A Coruña. MARCOS MÍGUEZ

Llevan la sonrisa tatuada e intentan explicarme su proyecto. Es un estudio de tatuaje, pero hay una serie de aspectos que lo hacen singular, diferente a otros que puedan existir. Para empezar, una de las socias, Elena Herraiz, de 33 años, es un rostro muy conocido por ser la de las letras en el programa Cifras y letras de La 2. Es una divulgadora lingüística de primer nivel con cientos de miles de seguidores en redes sociales en su perfil Linguriosa. «Yo no tatúo, pero ofrecemos tatuarse la transcripción fonética de cualquier palabra y yo la superviso, aunque el cliente puede decidir lo que quiera», destaca desde Kafé Tattu, ubicado en la travesía de la Gaiteira 5 de A Coruña. Su socia y pareja es Virginia Portillo, que se encarga de los tatuajes, un mundo que empezó a conocer gracias a un curso que le regaló hace unos años Elena. «Apuesto por una línea fina y el microrrealismo. Todo muy limpio, elegante y estético», asegura. Cuentan que el proyecto original era abrir un café de especialidad con un estudio de tatuajes, pero se les fue escapando entre las manos mientras esperaban por el local. «Ahora tenemos una máquina con café de especialidad que ofrecemos a los clientes. Tenemos unos posavasos en los que ponemos los diseños lingüísticos que hago. Cuando acabas de tomarlo, puedes pedir que te lo tatúen por 25 euros. De cada uno hago un reel y creo contenido para mis redes», asegura la colaboradora de Cifras y letras

GUADALAJARA Y FUENLABRADA

Virginia, de 37 años y a la que todos llaman Virgi, trabajaba de auxiliar de enfermería en Madrid. «No me gustaba cómo estaban yendo las cosas y me fui, no me echaron. Como desde pequeña me gustaba el dibujo y, gracias al regalo de Elena, empecé a formarme en este mundo. Practiqué con amigos y poco a poco fui perfeccionando la técnica», resume esta mujer natural de Fuenlabrada. Es curioso, su pareja es de Guadalajara, graba sus programas en Madrid y viven en A Coruña. «Desde pequeña me gusta Galicia y me enamoré de esta tierra y de A Coruña en particular. Por eso decidí venirme a vivir aquí», explica. «Cuando me lo propuso, yo trabajaba en redes sociales y podía hacerlo desde cualquier punto. Lo que pasa es que justo surgió lo del concurso de televisión y tengo que estar fuera la mitad del año», aclara Elena, que todo el tiempo que puede lo pasa en el negocio conjunto que acaban de abrir y con el que están muy ilusionadas. Con una socia que todos las noches aparece en la tele en un programa que se llama Cifras y letras veo obligado preguntar qué es más sencillo de plasmar para siempre en la piel. «Es más fácil tatuar cifras. Con las letras tienes que tener más cuidado. Intentamos verificar que si el cliente quiere que le hagamos algo en chino signifique lo que él cree, aunque la última decisión es suya. A no ser que sea un diseño, por ejemplo, fascista, que en ningún caso lo haría», puntualiza. Un proyecto muy emocionante. Un estudio con mucha personalidad en el que combinan los tatuajes (especialistas en trazo fino) mientras puedes disfrutar del placer de tomarte un buen café de especialidad. También tiene espacio la lingüística y la etimología de las palabras, pues se ofrecen tatuajes muy especiales con esta temática. Lo de Virgi y Elena es un espacio sin igual para unos tatuajes que se salen fuera de lo común, el café de especialidad y esas Cifras y letras tan populares.