Verónica Ríos, experta en interiorismo felino: «En una casa con gatos no debería haber flores de Pascua»

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Verónica Ríos, con una de las estanterías que ha diseñado ella misma para gatos.
Verónica Ríos, con una de las estanterías que ha diseñado ella misma para gatos.

La madrileña, que ha estado recientemente en la feria Pata Pata en Galicia, es especialista en «gatificar» hogares. Adapta las casas a los felinos sin renunciar a la estética

13 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Verónica Ríos (Madrid, 1983) sabe casi todo sobre hogares con gatos. Conoce las plantas que no hay que tener en casa, por ejemplo, la mostera, los potos o los ficus, porque son tóxicas para los felinos, al igual que la planta típica de Navidad. También cuál es la mejor ubicación para el arenero, y qué telas son preferibles para que ellos puedan rascar sin que enreden sus uñas en ellas. 

—¿Qué telas recomiendas resistentes a los arañazos?

—Si son cortinas, telas que no se vea el entretejido, porque así los gatos no pueden enganchar las uñas. La pana no es muy estética, pero es muy resistente. Y a nivel de sofá, lo mismo. También la pana, ahora está muy de moda, es una excelente opción.

 —¿Y qué materiales?

—El cuero y la polipiel están prohibidos en una casa con gatos. El terciopelo, la pana, mejor, y la microfibra depende del entramado, si es muy grande y pueden meter las uñas, sería un error.

 —¿Y cómo se pueden integrar los rascadores o zonas de juego sin que rompan la estética?

—Yo recomiendo mucho los típicos pufs que son de yute o de sisal, porque cuadran con cualquier estilo decorativo, y es un rascador perfecto para el gato. Además, se pueden tumbar, lo pueden usar de camita... Pero hay gatos a los que les gusta rascar en vertical. En estos casos, podemos poner un laminado a media altura en una pared, o podemos buscar una moqueta o una alfombra que sea estética y de nuestro gusto, pegarla, ponerle una moldurita, queda mono, y los gatos pueden rascar sin problema. También hay alfombras, como de ovejita, que son ideales para rascar porque no se va a ver que saquen hilos.

 —¿Cómo se evitan los olores, por ejemplo, de espacios como el arenero?

—El arenero es un poco controvertido. Yo no aconsejo que sean cerrados, solo en casos muy específicos, porque si tenemos más de un gato, nos puede traer problemas de relación entre ellos. Los gatos son animales domésticos, pero llevan muy poco tiempo domesticados, y tienen su instinto todavía muy a flor de piel. Cuando van al arenero, necesitan tener muy controlado todo lo que les rodea. Si se lo cerramos, les podemos generar estrés. Aunque habría que ver cada caso. Además, el arenero debe ser suficientemente grande, porque le podemos generar estrés. Imagínate cuando entras en un baño muy pequeñito, te agobias un poquito... y ellos lo usan todos los días. Mínimo, debe tener 60 por 40 centímetros. Pero si el gato es enorme, lo necesita más grande.

 —¿Dónde lo colocarías en casa?

—En el salón no. Mejor en espacios de poco uso, para que ellos también tengan su intimidad y no les molestemos. Deben estar en espacios que estén ventilados, y no lo pondría al lado de la lavadora, porque si está funcionando, les molesta. Tampoco en un pasillo por donde estemos pasando constantemente. Y es imprescindible tenerlo muy listo.

 —¿Qué plantas o elementos decorativos son peligrosos para los gatos?

—La mostera, los potos, los ficus, la hiedra... son preciosos, pero son tóxicos. O los lirios. O muy importante, la flor de Pascua que ponemos en Navidades es tóxica tanto para perros como para gatos. Yo no la tendría en casa, porque los gatos pueden saltar.

—¿Y hay otro tipo de materiales que sean tóxicos?

—No es que sean tóxicas, pero las velas son muy peligrosos. Los gatos son muy cotillas, muy inquietos, y cuando ven una vela, le van a dar con la pata. La tira de los estores también es peligrosa, porque se cuelgan. O si hay ventanas oscilobatientes, si están abiertas y el gato se cuela por ahí, y se queda enganchado mucho tiempo, es peligroso. Hay gatos que por ese motivo se han quedado sin movilidad en las patas de atrás.

 —¿Y los balcones y ventanas?

—Es imprescindible poner redes. Hay empresas que se dedican a esto tanto para niños como gatos. Y en las estanterías altas yo recomiendo poner tiras antideslizantes para que no resbalen. Uno de mis servicios es diseñar estanterías o circuitos para gatos que se integren en la decoración de la casa. Por ejemplo, me encargan muebles de televisión con espacio para la tele, libros, decoración, pero también para que los gatos puedan subir y bajar, y puedan descansar en lo alto. También hago muchos despachos con la mesa de escritorio con un sistema de baldas para que el gato pueda subir y bajar.

 —Si hay más de un gato en casa, ¿qué hay que tener en cuenta?

—Tiene que haber sí o sí alturas, acceso a las alturas para el gato, y además tienen que tener doble entrada o doble salida, para que si sube uno, el otro pueda bajar. Para que no se encuentren ni se enfrenten, porque estas situaciones les pueden generar estrés.