La ruta 66 gallega que conquista Europa: «Al llegar a la torre de Hércules, mi pareja me pidió matrimonio»
YES
De la Puerta del Sol al Atlántico, dos parejas cubren este histórico «roadtrip» por la N-6 entre paisajes, gastronomía y memoria
06 may 2026 . Actualizado a las 11:09 h.Salieron del kilómetro cero de la ruta, porque si Estados Unidos tiene una, nosotros también. Diego y Sonia, en un Ford Escort Cabrio, por un lado, y Paco y Nuria, en un motor Fiat con carrocería de Pininfarina. Desde uno de los lugares más fotografiados del país, la Puerta del Sol, de donde parten las seis principales carreteras radiales españolas, cogieron la N-6 destino A Coruña. Antes, ya habían realizado un trayecto previo, desde Prádena, su pueblo de Segovia. «Para entrar en el centro de Madrid tuvimos que inscribir los coches como históricos», apunta Diego Ramos. Forman parte del Club Amigos de los Clásicos de Prádena y, como amantes de la carretera que son, se aventuraron a hacer «la ruta 66 española, nuestra N-6». En total,1.600 kilómetros en cinco días. «Ha sido increíble. Hay carreteras de película, como el alto del León, por el puerto de Madrid, o la de la entrada en la provincia de Lugo, que también pasa por un puerto. Y terminas en la torre de Hércules. Nos ha encantado. Los paisajes, los restaurantes... lo recomiendo con los ojos cerrados», destaca Diego.
Su viaje ha sido como hacer el Camino de Santiago en coche. Sellaban en cada restaurante u hotel habilitado de la Ruta N-6 a través de esta histórica carretera, 600 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta. «No es solo una carretera. Hay una serie de pueblos, paradas y experiencias que valen la pena», valora Diego.
SELLO DE EUROPA
Siguieron la iniciativa, con mapa interactivo incluido, que ha sido financiada con fondos europeos y que promueven dos gallegos especialistas en el ámbito del turismo, Silvia Vázquez y Xosé Ramón Nóvoa. Suya es esta propuesta creada para poner en valor la histórica carretera entre Madrid y A Coruña. «Somos una start-up turística y este proyecto nació hace unos tres años y medio como una idea emprendedora inspirada en un viaje por la Ruta 66. Observamos cómo en Estados Unidos se pone en valor cualquier recurso turístico, como una gasolinera abandonada, y vimos una oportunidad para hacer algo similar en España», cuenta Xosé Ramón.
«Al principio teníamos dudas sobre si habría suficientes sitios interesantes para comer o dormir, porque la autovía dejó fuera muchos negocios. Pero descubrimos justo lo contrario: hay una riqueza enorme, con restaurantes, alojamientos y propuestas para todos los gustos, desde lo más sencillo hasta experiencias casi de estrella Michelin», subraya. «Además, no solo hablamos de lo que está a pie de carretera. La ruta, que está en nuestra web, permite desviarte media hora y descubrir lugares increíbles, como las Lagunas de Villafáfila. Y también tiene ese punto de viajar en el tiempo, porque puedes recorrer antiguos trazados de carretera que pasaban por el centro de los pueblos y que hoy conservan ese encanto». La respuesta está siendo muy positiva. «El año pasado duplicamos usuarios y este 2026, solo en el primer trimestre, ya hemos vuelto a duplicar cifras. Es un crecimiento impulsado por el boca a boca e internet», asegura Xosé Ramón. Su recomendación: «Viajar con calma, en varios días, parando a comer en sitios locales y disfrutando del camino. Es, en cierto modo, el manual perfecto del roadtrip». A Diego, desde luego, le ha valido la pena. «¡Nada más llegar a la torre de Hércules mi pareja me pidió matrimonio!», exclama.