Cinco hoteles «boutique» en Galicia para una escapada en mayo

YES

El mes ideal. Sin agobios ni aglomeraciones, esta es la temporada perfecta para disfrutar del buen tiempo. El «dolce far niente» gallego comienza ahora. ¿A qué esperas para vivirlo?

01 may 2026 . Actualizado a las 16:11 h.

Mayo bien merece una escapada. Es uno de los mejores meses para disfrutar del aperitivo del verano sin prisas, sin aglomeraciones y sin agobios. Anímate y disfruta de una de las mejores temporadas del año porque es ahora cuando se vive la auténtica «dolce far niente» gallega. Para ello, te ofrecemos cinco propuestas de hoteles «boutique» en nuestra comunidad que son lo más. Relájate en la costa, pero también en el interior de Galicia. Deja que te cuiden y volverás a la rutina con las pilas cargadas de buenas sensaciones. 

Malates Slow (Foz)

En el Malates Slow la piscina exterior se encuentra al pie de la ría de Foz
En el Malates Slow la piscina exterior se encuentra al pie de la ría de Foz

Sin prisas. El Malates Slow Boutique Hotel lleva una auténtica declaración de intenciones en su nombre. Si lo que necesitas es recargar energía y desconectar, este es tu sitio. Las vistas a la ría de Foz son un auténtico antídoto contra el estrés. Aquí podrás tomar el sol y darte un chapuzón en la piscina de agua salada. Sus clientes destacan tanto la ubicación como las vistas, la decoración de las habitaciones y el desayuno bufé con productos locales y gallegos. Si vas, no tengas duda de que volverás a casa completamente renovado.

A Aira da Petada (Corzos, A Veiga, Ourense)

Una de las habitaciones de A Aira da Petada, en Corzos.
Una de las habitaciones de A Aira da Petada, en Corzos.

Relax y astronomía. Al borde de las altas cumbres de Pena Trevinca, este hotel nace con los «recuerdos de la hierba fresca y el murmullo del agua». Aquí se cuidan los detalles y se mima el descanso en contacto con la naturaleza. Piérdete en este enclave de excepción. Si te apasiona la astronomía, podrás visitar el Centro Astronómico de Trevinca o perderte por las maravillosas rutas de montaña de la zona.

Aldea (c) Alma (Sanxenxo)

La zona del spa de Aldea (c) Alma, en Sanxenxo
La zona del spa de Aldea (c) Alma, en Sanxenxo ADRIÁN BAÚLDE

Elimina tu estrés. Resulta casi increíble que en la milla de oro del turismo gallego exista un lugar así. Pero esa es la esencia de Aldea (c) Alma, un espacio diseñado para «soltar, respirar y conectar con la naturaleza». Es una aldea ecológica restaurada donde podrás bajar el ritmo y reducir el estrés. Cuenta con un restaurante saludable con ecohuerto y un spa con tratamientos corporales y faciales.

Villa Boutique 1880 (A Lama, Pontevedra)

Disfruta de la piscina de Villa Boutique 1880, en A Lama, mientras escuchas el murmullo del río Oitavén.
Disfruta de la piscina de Villa Boutique 1880, en A Lama, mientras escuchas el murmullo del río Oitavén.

Joya indiana del siglo XIX. Con ocho habitaciones, un spa exterior, piscina climatizada y un desayuno a la carta, en esta joya indiana del siglo XIX el murmullo del río Oitavén te acompañará para relajarte y disfrutar del maravilloso interior de Pontevedra. Además, este hotel only adults esconde una gran historia de amor: «Agripina y Manuel se enamoraron de una casa que vieron en su luna de miel en la Riviera Francesa y contrataron al mismo arquitecto para hacer una réplica exacta», cuentan sus dueños, Henrique Silva y Patricia Leiro.

Balarés Hotel da Natureza (Ponteceso)

El Balarés Hotel da Natureza, en Ponteceso, se encuentra en un enclave de excepción, muy cerca de la playa de Balarés.
El Balarés Hotel da Natureza, en Ponteceso, se encuentra en un enclave de excepción, muy cerca de la playa de Balarés.

Un paraíso natural. Situado en las inmediaciones de la maravillosa playa de Balarés, este hotel boutique es de esos sitios que te dejan huella. Por su enclave de excepción y sus vistas, pero también por sus instalaciones y por su restaurante familiar al que no le falta detalle. No en vano recibieron el galardón del Mejor Desayuno de Hotel Boutique en Madrid Fusión. Alrededor de una antigua casa de piedra y un hórreo, con más de cien años de antigüedad, se encuentra este alojamiento anclado en un paraíso natural de la Costa da Morte.