Con siglas, sin apellidos o con garabatos, el experto José Javier Simón explica qué cosas puede mostrar nuestra rúbrica y analiza las de algunos de los personajes más relevantes. «Rosalía es inteligente e idealista», afirma
20 abr 2026 . Actualizado a las 13:04 h.«Grafología: estudio de las particularidades de la letra de una persona, con el fin de identificarla o tratar de averiguar sus características psicológicas». Así es como define la RAE esta disciplina. José Javier Simón (Madrid, 1952) lleva más de medio siglo dedicándose a ello y ejerce como perito calígrafo judicial. Durante su trayectoria profesional tuvo la oportunidad de intervenir con su experiencia en procesos mediáticos y escribir múltiples publicaciones sobre esta área. En su libro Todo sobre las firmas explica los elementos que permiten analizar qué dice la firma de una persona. Entonces, ¿qué revela sobre la personalidad de alguien? «Muchísimas cosas. Te dice cómo es, el grado de energía que tiene, cómo hace las cosas, si tiene miedos, cómo es su relación con el dinero...», explica Simón.
Y es que ya desde niños, cuando comenzamos a dibujar y a ser capaces de escribir nuestro nombre, es el momento en el que hacemos nuestras primeras firmas. Aunque en la adolescencia se nos suele estabilizar, se va transformando a lo largo de nuestra vida. Pero, ¿cambiar frecuentemente de firma indica algo? «Si es muy frecuente, a esa persona le pasa algo. O quiere disimular y cada vez utiliza una firma distinta para no comprometerse o podría ser que está pasando por cosas en su vida», indica. «A lo mejor, en la vida te pasa algo importante como que te casas, tienes una enfermedad, tienes un hijo... Hay personas que viven otra etapa y eso les lleva a cambiar su firma, porque eso es un sello personal. Es como que dicen: “Voy a firmar de otra manera, porque mi vida ha cambiado y ya no me apetece hacerlo como lo hacía antes”. Al final, es lo más íntimo que tenemos y lo estamos reflejando en un papel», añade el experto. Aun así, es importante saber lo que proporciona un análisis grafológico. «Lo fundamental es la lógica, como todo en la vida. No es nada adivinatorio, todo tiene su explicación y esa es la grafología. Yo siempre digo que utilizo la grafo-lógica», advierte.
El nombre y el apellido
Por eso, vamos a desgranar algunos de los aspectos que puede arrojar una firma. ¿Qué indica que el nombre sea legible pero el apellido no? «El nombre indica lo personal, lo íntimo. El primer apellido suele ser la autoridad, el padre, lo profesional o laboral. Y el segundo apellido es la madre normalmente, salvo excepciones. Si predomina cualquiera de ellos, pues predomina esa faceta de la personalidad. O bien lo íntimo, o bien lo profesional, o bien lo materno. Es el simbolismo de los componentes de la firma», explica. ¿Y si no se incluyen apellidos en ella? «Es probable que quieras tener el éxito en lo profesional, porque la gente que triunfa profesionalmente muchas veces solo utiliza el nombre. También puede ser que quieras ser independiente de tus padres», afirma.
Tachar, por ejemplo, indica insatisfacciones. «Es alguien que no está muy contento. Si tacha el primer apellido, pueden ser problemas con el padre. Si tacha el segundo, pueden ser problemas con la madre. Si tacha mucho, hay problemas de insatisfacción profunda. Si lo hace poco, puede que algo de él mismo no le guste», puntualiza Simón. Hacer la firma sin levantar el bolígrafo del papel significa que te gusta hacer las cosas de golpe. «Eso es que la persona hace las cosas del tirón, hasta que no termina algo, no para. Según escribes, así trabajas y vives. O vives todo o vives con intervalos», confiesa. Si la letra es temblorosa, es probable que haya algún problema subyacente. «Los temblores en la letra o en la firma pueden ser por muchas cosas. Inseguridades, nervios, estrés, ansiedad... Incluso producirse por una extrema sensibilidad», añade.
También se interpreta que los trazos de la rúbrica —conjunto de rasgos, líneas, garabatos o adornos personalizados que acompañan al nombre— se desplacen a la izquierda o la derecha de la firma. Si se desplaza hacia la izquierda, se trata de un aspecto relacionado con vinculaciones al pasado o al aislamiento social. Si va hacia la derecha, se interpreta como el deseo de emprender cosas nuevas y la necesidad de sociabilizar. Y, si se coloca en el centro de la firma, la persona tiene un fuerte carácter egocéntrico.
Por eso importa dónde se coloca la firma en una hoja. «Cuanto más cerca la pongas del texto, más próximo te sientes de la persona a la que escribes y, cuanto más lejos la pongas, pues más lejano estás a ella. Cuanto más a la izquierda, más importancia le das a la familia, al pasado y a los recuerdos, y cuanto más a la derecha, más sociable eres», indica el grafólogo. ¿Y se podría saber a través de su estudio si una persona tiene rasgos psicópatas? «No siempre, pero puede haber indicios. Si la firma es rara, la persona es rara», puntualiza.
El análisis de las firmas
Pedro Almodóvar
Poniendo en práctica lo anterior, Simón se atreve a desglosar a través de su «grafo-lógica» lo que ve en cada firma. ¿Qué dice la de Pedro Almodóvar? «Me sugiere muchísimas cosas. A grandes rasgos, diría que es muy práctico y sensato. Es una persona normal, no extraña, porque en la firma pone Pedro Almodóvar y no se anda con tonterías», explica. «La letra P es grande en relación con las minúsculas, lo que implica un sentimiento de autoestima como una corona. Ahí hay un sentimiento como de valía, de “soy importante”. La E también es grande y después ya comienza a hacer las letras pequeñas, más personales. Tiene mucha capacidad de síntesis y una gran lógica por sus uniones. Posee un gran nivel intelectual y mucha creatividad, se le ocurren muchas ideas mentales y las coordina muy bien», afirma. Como buen director, el arte está plasmada en ella. «Cuenta con mucho sentido de la estética por la presión en el relieve, se ve perfectamente. Pero también es impaciente y nervioso en el fondo. La letra, sobre todo el apellido, es armadura. El trazo final proyectado y ascendente demuestra rebeldía de fondo. Después, su rúbrica es sencilla y firma más bien ascendente, que significa optimismo de base. Además está proyectada hacia la derecha. Es una persona que en el fondo necesita contacto», añade.
«Es muy práctico y sensato. Posee un gran nivel intelectual, muchas ideas mentales y las coordina muy bien. Cuenta con mucho sentido de la estética, pero también es impaciente y nervioso en el fondo. Tiene un punto de rebeldía»
Rosalía
La de Rosalía arroja mucho más. «Tiene un ego enorme. Está encantada de conocerse. La R que hace es descomunal. Pero también es inteligente e idealista. Lo material también le importa, porque el último rasgo de su firma, la zona material y práctica, está más presionado que el resto. Incluso hace como una bolsa, que es la bolsa del dinero», indica Simón. «Es muy intuitiva. Le gustan las cosas un poco grandilocuentes, como fantásticas. La firma tiene algo de mística porque es enorme, la parte superior está muy inflada. También está muy vinculada con su madre, con su familia de origen y sus raíces porque hace un bucle a la izquierda. Se protege mucho y necesita sentirse protegida», afirma. Sin embargo, la artista catalana tiene en su firma plasmada la música. «Es un poco melancólica. El último rasgo va hacia la izquierda y hacia abajo. Es un trazo con significado triste, porque no deja de ser un descenso final. Por supuesto, su firma es supermusical, hay muchos cambios de tamaño, de dirección y de inclinación», confiesa. Y prefiere hacer las cosas del tirón. «Es bastante impaciente, casi no se detiene en hacer las letras, lo hace todo muy rápido. Es una persona que quiere ver resultados enseguida. Va buscando seguridad y se protege mucho», añade el grafólogo.
«Tiene un ego enorme, pero es inteligente, idealista e intuitiva. Le gustan las cosas grandilocuentes. Su firma es supermusical, hay muchos cambios de tamaño, dirección e inclinación. Es bastante impaciente, casi no se detiene en hacer las letras»
Aitana
Simón también se atreve a hacer un análisis de la intérprete de Superestrella. «Aitana es fuerte y orgullosa, hace una letra que se llama sobrealzada, que es más alta que ancha. Le gusta lo material, también entra con el bucle hacia el interior, a la izquierda», explica. «Es bastante organizada y muy metódica, todas las letras están bien hechas. Tiene muchas vinculaciones con el pasado porque hace bucles a la izquierda. Le gusta mucho preparar las cosas, porque hace la rúbrica antes que la firma. Es una persona muy organizada. Realmente seguros no somos nadie, pero tengo que decir que ella lo es bastante, de hecho tiene convicciones firmes», afirma. Además, se ve que es precavida con quién se acerca a ella. «Es una firma muy plástica, de una mujer elegante. La letra A por abajo significa un rasgo de diplomacia. El final de esta letra es como un trazo vertical que hace una barrera ahí. Eso como una defensa de decir: ‘‘Este es el tope que pongo yo para conocerme”. Es un poco hermética, en el fondo es difícil conocerla bien porque se protege», concluye.
«Aitana es fuerte y orgullosa, hace una letra sobrealzada. Es bastante organizada y muy metódica. Es una firma muy plástica, de una mujer elegante. Es un poco hermética, en el fondo es difícil conocerla bien porque se protege»