Isabel Navarro, la directora de cásting detrás del éxito de «First Dates»: «Hace poco nos escribió una mujer de 99 años que quería encontrar pareja»
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Es la encargada de seleccionar los candidatos y de que salten chispas o de que se vayan para su casa como pajarillos solitarios y maltrechos: «Nos funciona también muy bien el "antimatch"»
21 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Todo aquel que haya visto alguna vez First Dates se ha preguntado quién elige a los candidatos. Ahora le ponemos cara y voz a la persona que está detrás de uno de los grandes éxitos del programa. Ella es Isabel Navarro (Valencia, 1970), la directora de casting del «Tinder de la tele». En su mano está que salten chispas o que se vayan para casa como pajarillos solitarios y maltrechos.
—Al fin sabemos quién está detrás de los «castings» de «First Dates»...
—No solo estoy yo. Somos un equipo muy grande de personas que lleva ya diez años. First Dates tiene un equipo de casting brutal que va detrás del match perfecto y es un equipazo maravilloso. Aunque yo lo capitanee, sin ellos no sería nada.
—¿Cuántas personas trabajáis en el casting?
—Somos unas 12 personas. Además de coordinadoras y subdirectoras... First Dates es un engranaje perfecto, y tenemos redactores que buscan perfiles, y luego coordinadores y subdirectores que matchean. También tenemos otro equipo de redactores que estudian a todos los candidatos y consiguen que nos den lo mejor en las grabaciones..., es todo un engranaje.
—¿Y qué perfiles buscáis?
—El programa tiene que ser un reflejo de la sociedad del momento. Que el espectador cuando esté en su casa empatice con una de las parejas, bien por su sexo, por sus rasgos, por su procedencia, por su profesión... ¿Y qué te da la sociedad en este momento? Diversidad, distintos perfiles, gente mayor que se siente muy joven y que tiene muchas ganas de vivir... y nosotros intentamos que First Dates refleje lo que hay en este momento. También es verdad que es indispensable que sea integrador y diverso. Entonces, es una combinación perfecta de diferentes tipos de parejas, de diferentes tipos de amores que existen en este momento. Porque ahora la amalgama es brutal.
—¿Habéis percibido un incremento notable de personas con pareja que acuden al programa para abrir su relación?
—El programa ha ido evolucionando. Se ha ido adaptando a los tiempos. Hay muchísima gente del colectivo LGTBIQ+ que quiere participar en el programa. Durante estos diez años hemos tenido a bastantes parejas que, aun estando casados durante muchos años, han venido al programa a buscar el amor porque tienen un acuerdo con su pareja, lo tienen hablado o porque lo necesitan.
—Lejos de esconderse, salen en la televisión...
—Sí, nunca se esconden. Hemos tenido muchísimos casos y te podría decir que hay muchas más mujeres que hombres que no tienen problema en salir en el programa para abrir la relación. Es muy llamativo. El hombre es más conservador. Y también te podría decir que hay por igual heteros y gais que quieren abrir la pareja. Tenemos muchos heteros. Y dentro de los heteros nos llama mucho la atención que la mujer sea más echada para adelante. Al hombre le cuesta reconocerlo más.
—Quizás al hombre le cuesta más salir en cámara hablando de esas cosas...
—Sí, y la mujer es más firme en sus convicciones. Si lo tiene por derecho, considera que no le importa lo que opine el resto de la gente y lo tiene hablado con su pareja, va adelante y no hay problema.
—¿Cómo sabéis quién encaja con quién?
—Nosotros tenemos dos maneras de que nos entren los daters, que es como llamamos a los candidatos. Una es a través de un teléfono en el que la gente se apunta porque quiere, y luego tenemos también nosotros una búsqueda directa. Que consiste en que nuestros redactores van buscando a personas que quieren participar en el programa. Por ejemplo, muchas veces nos entra por WhatsApp un perfil buenísimo, pero no tenemos a nadie con quien matchearlo, por decirlo de alguna manera. Entonces, lo que hacemos es buscar directamente un buen match.
—Pero habrá que conocer muy bien su perfil y su personalidad...
—Cuando entra un dater nuevo dentro del programa, rellena un cuestionario donde se le preguntan muchas cosas. Se le hace una entrevista personal, se le piden vídeos, fotos... un poco para conocerlo a fondo y lo que busca, pero siempre con la intención de complacerlo. Nos gusta que se sientan queridos y que se note que nos tomamos en serio nuestro trabajo. Entonces, a partir de ahí, se hace un análisis con toda la información. Detrás hay un equipo de personas que conocen muchos perfiles y es un éxito saber encajarlos. El matcheo, como nosotros lo llamamos, lo tenemos ya bastante entrenado. Aunque también te digo que muchas veces fallamos. Y en eso también consiste la gracia del programa.
—Claro...
—Siempre perseguimos que triunfe el amor y nos encanta, pero en un programa diario y con tanto tipo de parejas, muchas veces también funciona muy bien el antimatch. Primero, porque te da muchas sorpresas y puede que se acaben encontrando en algún punto y al espectador también le sorprende muchísimo más que acaben juntos si en principio no tenían nada que ver. Es decir, funciona muy bien el match, pero también el antimatch.
—¿Alguna vez os han echado en cara que la persona con la que tiene la cita no era la deseada?
—¡Hombre! Esto es como en botica... pero tenemos lo que llamamos second date, que mucha gente puede volver al programa y le buscamos otra pareja. Siempre tenemos segundas oportunidades si la primera no ha funcionado. Todo el mundo quiere volver y nosotros los llamamos y les damos otra opción. Y al espectador le hace gracia que una persona repita.
—¿Conoces a parejas que sigan juntos a día de hoy?
—Muchísimas. Ahora tenemos el décimo aniversario y vamos a hacer un programa con muchas sorpresas, en los que van a salir muchas parejas que continúan juntas. Hay más de nueve niños que han nacido gracias al programa y unas diez parejas que se han casado. Pero esto está en continuo movimiento. Y en ese programa especial va a quedar muy reflejado que el amor es real y perdura.
—A veces queda la duda de si las parejas están guionizadas...
—Me lo habrán dicho muchas veces, pero la realidad supera la ficción, y además el espectador que sigue el programa se da cuenta de que no hay trampa ni cartón. Es real y funciona, no hay guion. Porque ni siquiera tenemos guionistas en el programa. Tenemos redactores de búsqueda y redactores de rec [grabación]..., y el éxito del programa es la pluralidad y que cada uno se muestre como es. Si los guionizáramos, los igualaríamos. Pero si queremos que cada uno sea auténtico, no pueden estar guionizados.
—A veces salen hombres muy mayores que se quejan de que le han puesto una pareja muy mayor para ellos y resulta que son de la misma quinta...
—En este abanico de perfiles que vienen al programa, la gente mayor es excepcional. Hemos tenido hasta personas de 96 y de 98 años que querían encontrar pareja. El otro día teníamos a una señora de 99, que al final no vino porque no la podía acompañar ningún familiar, pero ella quería venir. Y las personas mayores sí que confían ciegamente en el programa. Cuando vienen lo dan todo. Y funcionan muy, muy bien porque el espectador nota que de verdad quieren encontrar pareja. Son tan reales y tan de verdad que pasa eso, que un señor de 90 años acaba diciendo que la señora de 88 es muy mayor para él.
—¿Y alguna vez ha ido al programa algún conocido tuyo?
—Sí, sí, mucha gente. Y además, me encanta. No mucha gente sabe dónde trabajo y de repente estás en una cena y alguien comenta que tiene un conocido o un familiar que fue y que le encantó. Y no hay nada que me dé más satisfacción. Esas cosas son de verdad. Hace poco una amiga de toda la vida me propuso a un amigo suyo, que se había quedado viudo. Me lo mandó y fue maravilloso. Quedó encantado con el programa.
—Sois el «Tinder de la tele»...
—[Se ríe] El amor es universal y algo que todo el mundo persigue.
—Cumplís ahora diez años, pero me imagino que hay programa para rato...
—Esperemos que sí. Es un programa muy sencillo, que no persigue cosas complejas porque siempre hay gente que se quiere enamorar. Y para mí Carlos Sobera es un director de orquesta espectacular, que le da mucha entidad al programa y que le encanta relacionarse con los daters. Es supercercano y cuando lo ves que les pregunta, los está entrevistando de verdad, porque le interesa saber de ellos. Y todo el equipo también es muy cariñoso.