Este caldo gallego cumple 110 años con la misma receta

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Maruja Ares, ya jubilada, en la cocina del restaurante Galicia de Baamonde (Lugo), que ahora llevan sus hijos.
Maruja Ares, ya jubilada, en la cocina del restaurante Galicia de Baamonde (Lugo), que ahora llevan sus hijos.

«Ahora estamos la cuarta generación. Lo fundaron los bisabuelos como casa de comidas, taberna y ultramarinos. Lo mismo te daban de comer que te vendían unas zapatillas»

28 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La cocinera de la foto se llama Maruja Ares y es una de las grandes de la cocina gallega. Ahora está jubilada, pero todavía le gusta dejarse ver por el restaurante familiar, que este año cumple 110 años. Un siglo y una década en la que el caldo gallego nunca faltó en la carta del restaurante Galicia de Baamonde, en Lugo, uno de los últimos clásicos de la cocina tradicional. Me acordé de este templo gastronómico debido a un debate suscitado hace unos días en otro local clásico de nuestra cocina, el Chef Rivera de Padrón. En uno de sus espaciosos salones se celebró un encuentro de los promotores, organizadores y miembros del jurado de los Premios da Cociña Galega que hace poco celebraron su primera edición. Se trataba de valorar lo que se hizo bien y lo que se debe mejorar con vistas al futuro, en especial en lo que se refiere a las distintas categorías del certamen. Por ejemplo, ¿tienen sentido dos premios diferentes: uno para el mejor cocido y otro para el lacón con grelos? La verdad que el lacón con grelos de toda la vida es un símbolo de Galicia, pero ha ido convirtiéndose en un cocido, aunque haya unos pocos lugares en los que las laconadas siguen vigentes sin incluir otras partes del cerdo. Finalmente, se decidió fusionar ambas. Y se habló del caldo, uno de los iconos de la cocina gallega. «Creo que es importante dejar claro que una cosa es el caldo, con sus ingredientes específicos, y otra la sopa de cocido. Todo el mundo estuvo de acuerdo en tener en cuenta ese aspecto», apunta Javier Outomuro, presidente de la Asociación Amigos da Cociña Galega. De hecho, acerca de su restaurante A Taberna de Ourense dice: «Tengo caldo todo el año y vendo más en julio y agosto». 

DE BISABUELOS A BISNIETOS

Vuelvo al restaurante Galicia de Baamonde, donde el caldo cumple 110 años sin variar la receta. «Ahora estamos la cuarta generación. Lo fundaron los bisabuelos como casa de comidas, taberna y ultramarinos. Lo mismo te daban de comer que te vendían unas zapatillas», recuerda Jamy Corral, uno de los cuatro bisnietos que dan continuidad al negocio junto con Montse, Inma y Jes. Las dos primeras generaciones te servían lo que había. Te freían un huevo o un filete y te ofrecían el caldo. «No era un restaurante, era un “lo que hubiese”», destacan. Si desclasificamos los archivos del Galicia hay un momento clave, cuando Xoán Corral tomó las riendas. El marido de Maruja y padre de los cuatro propietarios actuales era un personaje que logró poner de moda el negocio sin necesidad de redes sociales. Era un influencer sin saberlo. «Tenía clientela de toda Galicia y de otras comunidades. Utilizaba distintas prendas para hacer caracterizaciones, recitaba poemas, hacía queimadas. Fue un pionero», relatan.

Los que fueron en los años setenta, ochenta y noventa se acordarán de él y del caldo. Falleció en el 2012. Ahora siguen en el mismo sitio, aunque fueron haciendo reformas en el inmueble. «Donde se fundó el negocio se conservan las vigas originales, que tienen más de 110 años porque mis bisabuelos compraron la casa cuando regresaron de Cuba y ya estaba hecha», señala. Estos días, que no dan abasto con los cocidos, le pedí a Maruja que fuese a la cocina a echarle un vistazo al caldo que cocinó durante décadas. Sigue igual de bueno.