Aplausos para el primer ministro gay

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El líder de los Demócratas 66 (D66), Rob Jetten, llega a una reunión el 6 de enero con la informante Rianne Letschert sobre el acuerdo de coalición en La Haya, Países Bajos.
El líder de los Demócratas 66 (D66), Rob Jetten, llega a una reunión el 6 de enero con la informante Rianne Letschert sobre el acuerdo de coalición en La Haya, Países Bajos. LINA SELG | EFE

28 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Como la lista de desgracias locales, nacionales, internacionales, siderales, universales parece que quiere tender a infinito, urge empezar a subrayar aquellas cosas que van bien. No está muy de moda hacerlo, como si en general nos fastidiase que en medio del desasosiego hubiese elementos que funcionasen cañón todavía. Sabemos que para la derecha estamos al borde del cataclismo social y político, que nos gobierna un enfermo terminal (¡el miércoles Álvarez de Toledo exigió al PSOE que desclasificara el historial médico de Sánchez!), que esto es una dictadura, que vamos camino del gran reemplazo, que las políticas climáticas destruyen empleo y expulsan a la industria, que la familia se desmorona, que todo es mediocridad y aprobados generales en los colegios, que se adoctrina a los niños para que lean a Bakunin y cosas como estas. Pocos asuntos buenos caben en este inventario de desgracias, así que para la tranquilidad emocional colectiva y con el propósito de disminuir el riesgo de infarto y la ingesta de Prozac sería muy estimable que empezásemos a regodearnos por nuestra cuenta en lo que va bien. Casi como si fuese un ejercicio de resistencia política.

Con esa ambición, he decidido detenerme en Rob Jetten. Sabrán que es un tipo cañón, el primer ministro más joven en la historia de los Países Bajos y el novio de Nicolás Keenan, una relación que han exhibido de forma generosa en las redes sociales y que ahora se incorpora al protocolo oficial de este país. Keenan es jugador de hockey profesional y mantuvo durante un tiempo su amor en la intimidad, igual que los protagonistas de la serie Más que rivales. Veremos a Rob y a Nicolás en muchos actos oficiales y veremos también muchas fotografías en las que se besan. Dirán que esto es lo normal, pero si se amplía el foco resulta que no lo es tanto. Europa sigue siendo una maravillosa excepción, a pesar de la crisis de identidad comunitaria y de las humillaciones que le ha infligido Trump a alguno de sus representantes. Y también a pesar de quienes quieren poner la marcha atrás en el bombo de la historia y convertir la relación de Jetten y Keenan en un asunto prohibido. Voy a seguir buscando titulares gratos. Seré locuela.