Viaje pagado al Caribe

YES

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29 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

De todas las cosas que estos días se cuentan coincidiendo con el cincuenta aniversario de la muerte de Franco, una de las más alucinantes tiene que ver con la maniobra de naturaleza genialoide inventada por Torcuato Fernández Miranda o Adolfo Suárez —depende de las fuentes— para evitar que un grupo de procuradores del llamado tercio sindical, apegados con devoción al franquismo y reactivos a cualquier avance democrático, frustrara con su voto en contra la ley de la reforma política con la que Suárez, de facto, se cargó el antiguo régimen y sus representantes se autoinmolaron.

Nos lo cuentan en la serie Anatomía de un instante, pero también en varios de los documentales que estos días consumimos con fruición para demostrar que por supuesto que nos interesa el relato de aquellos años y que quienes nos lo hurtaron durante décadas sabrán por qué lo hicieron.

Pongámonos en situación. Año 1976. Faltaba todavía mucho tiempo y varias mudas de piel social para que Curro se fuera al Caribe, la campaña de publicidad a través de la cual descubrimos que las vacaciones exóticas y lejanas pasaban a ser asequibles para los currantes. En ese 76 que nos ocupa, el avión era todavía un transporte de superlujo con precios prohibitivos y los hoteles de la República Dominicana o de México una opción que solo se podían permitir los más desahogados. Hace cincuenta años, los cruceros eran todavía un sueño imposible para la mayoría de la población y el mejor señuelo posible para convencer a alguien de que abandonara España por unos días. Sol, mar azul, diversión, paisajes de postal… Si la combinación es hoy imbatible, imaginemos hace medio siglo, en aquella España todavía llena de telarañas y quebrantos. Así que en un barco de lujo con billetes pagados por el Gobierno se marcharon los 35 procuradores más hostiles a la reforma en una de esas maniobras que solo acontecen en la realidad porque la ficción exige reglas más rígidas. Tantos años después, los hijos de esos diputados recuerdan en el documental Voladura 76 que sus padres se sintieron traicionados cuando regresaron de su aislamiento caribeño y se encontraron con que la historia había dado un giro radical y que nada volvería a ser como había sido hasta entonces. En cierto modo, la democracia llegó gracias al Caribe mexicano.