Larry, el americano enamorado de España: «Tengo tatuados El Corte Inglés, Mercadona y el toro de Osborne»

Alejandra Ceballos

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Nación en Estados Unidos, pero cada vez que habla de los españoles dice: «Nosotros», «porque me siento de aquí», explica alguien que ha venido unas 50 veces a España, y cada una de ellas se ha enamorado de algo diferente. Espera retirarse y morir aquí: «Los españoles son buenos hasta la médula»

19 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Larry Shy (Detroit, 1973) asegura que hubiera podido ser crítico gastronómico. Es un amante de la buena gastronomía y la reconoce donde quiera que va. Sin embargo, lejos del mundo de la alimentación, es consultor de negocios de ventas y tiene algunas propiedades inmobiliarias que administra él mismo. «Soy un hombre ocupado —dice—. Pero nunca muy ocupado como para no poder venir a España», se apresura a matizar.

Vino por primera vez hace 30 años. Un buen amigo suyo de la universidad era español y lo invitó a que conociera su país. Desde ese momento, Larry sintió un flechazo. «Excepto durante la pandemia, que no pude viajar, llevo 30 años viniendo a España dos veces al año. Incluso he llegado a venir tres veces», relata con orgullo.

Enumera, sin dudar, la gastronomía, la arquitectura y la gente, como las razones que lo hicieron enamorarse de este país, sin poder decidirse por ningún sitio o plato en particular. «Reconozco la comida de buena calidad. Y te puedo decir que la española es de otro planeta, de otro nivel. Además, en cada lugar tienen un plato del que sentirse muy orgullosos: la fabada en el norte, la paella en Valencia, los pintxos en San Sebastián, el cochinillo en Segovia, la morcilla de Burgos…», enumera.

Polémicas políticas

Es tal el amor de Larry por esta parte de la Península, que hace 15 años decidió tatuarse un escudo con la bandera de España y el toro de Osborne. A partir de ahí, su afición ha ido creciendo al mismo tiempo que sus marcas de tinta en la piel: primero el logo de El Corte Inglés, luego el de Mercadona, también se ha tatuado las palabras «Madrid» o «tapas», y tiene un lazo rojizo que dice: «Vigo, Sevilla, Bilbao». Recientemente, además, también se ha grabado una segunda bandera y el escudo del país en la pierna izquierda. «Mis tatuajes son un símbolo de amor incondicional. Representan a España cuando estoy en Estados Unidos», afirma.

Y justo han sido estas marcas las que lo hicieron viral. Ocurrió porque se conoció con una chica española que estaba de intercambio en Míchigan. Él le dijo que amaba su país y ella, al ver los tatuajes, le hizo una foto y la subió a X —antes Twitter—. «Yo no me enteré, porque no tenía esa red social. Pero me hice tan viral que mis amigos de España empezaron a enviarme las fotos de mi brazo y las reacciones diciéndome que era famoso. Así que me abrí una cuenta para poder responder yo mismo a todo ese amor. Ahora tengo 30.000 seguidores», relata.

Sin embargo, no solo ha recibido mensajes de amor. Muchos lo acusan de ser de derechas por llevar los colores de la bandera nacional. De hecho, el 30 de septiembre denunció en esta misma red social que había recibido amenazas. Aun así, insiste en que no dejará de profesar su amor por España. «Muchos españoles me agradecen que sea tan expresivo con el amor que le tengo a esta tierra. Mi intención con la bandera no es politizar, sino, por el contrario, unir a la gente. Simplemente, amo este país y no pienso decirlo en voz baja. Seguiré diciéndolo fuerte, expresándolo en todas partes, también por aquellos que quisieran decirlo y se sienten cohibidos de hacerlo», manifiesta. A excepción de las amenazas que ha recibido por las redes, por lo demás nunca ha tenido ningún otro inconveniente. «Me dijeron que por mi tatuaje iba a tener problemas en Barcelona, pero no fue así. La gente es fabulosa y la ciudad está en el top 10 de ciudades más geniales», asegura. De hecho, insiste, una de las razones por las que ama España es su gente. «Si tú quieres tener una conversación profunda y significativa, siéntate en una mesa con un español. Son personas buenas hasta la médula. Amo a los españoles», apunta.

El camino

En septiembre del 2023 Larry regresó a España. Estuvo en Madrid, Barcelona, Burgos —uno de sus lugares favoritos—, y luego se desplazó al norte, recorrió el País Vasco, Asturias, Cantabria, y terminó en Galicia, haciendo el Camino de Santiago. «Es una experiencia increíble, las pequeñas aldeas y los paisajes parecen de un cuento de hadas», expresa. «Dormimos en un albergue lleno de gente, me salieron ampollas en los pies. La experiencia fue completa», añade. Durante su estancia en Galicia, aprovechó para hacer el Camino Portugués espiritual, partiendo de Pontevedra. Asegura que ha sido una experiencia que le ha regalado mucho tiempo para reflexionar. «Ha sido increíble. Muchas veces no tienes tiempo para esto. Además, en América no puedes ir con una mochila y ponerte a caminar por ahí. Sería peligroso», expone. Tras terminar el Camino, regresará a Madrid, y posteriormente a su país, pero ya tiene listo el próximo viaje, que será dentro de seis meses.

Con tanto amor por España, lo normal sería que se viniese a vivir aquí. Algo que tiene muy claro. «Yo me voy a retirar y a morir aquí. Solo espero que no sea hoy», bromea Larry, que ya ha traído a su familia, que, como el resto del mundo, conoce de sobra su amor por esta tierra. Aún no ha decidido en qué ciudad vivirá cuando se instale, aunque tiene claro que tendrá una casa, pero, igual que ahora, seguirá recorriendo el país. Al fin y al cabo, cuando le piden definir a España en una sola palabra, es rotundo: «El paraíso».