Belén López, actriz y cantante: «Soy juguetona. No me da miedo desnudarme, tampoco físicamente»

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Chesco

Como delata la letra de una de sus canciones, hay en Belén López «más de mil mujeres a la vez». La actriz, cantante y compositora, por vocación. La empresaria peluquera, por herencia. La siempre comprometida, por determinación. Ah! Y la (Master) chef por inquietud y afán de superación.

10 ene 2023 . Actualizado a las 09:14 h.

Le costó decidirse a ser actriz. «Me daba un miedo atroz», confiesa. Probó un año en Empresariales y otro en Periodismo. Hasta que su madre y un psicólogo le ayudaron a dar el paso. Desde entonces, Belén López (Sevilla, 1970) vive por y para el arte. Eso sí, desde múltiples vertientes. A su prolija carrera en el cine y la televisión, con más de 30 series, una veintena de películas y una nominación al Goya, sumó en el 2018 su primer disco, Desconcierto, con colaboraciones de Vicente Amigo, Jorge Pardo, Antonio Carmona, Rosario Flores o Lin Cortés. Estas Navidades conocimos el segundo adelanto del que será su nuevo álbum, Sillita de oro, una canción de aires flamencos, en la que adapta un poema de Lorca. «Yo digo que es un villancico lorquiano», cuenta desde su casa en Cádiz, donde también tiene su estudio. «Habla de que aquí cabemos todos. Es una llamada a disfrutar, un canto al bien y al triunfo del amor».

 —En tu caso, música y compromiso van casi siempre unidos.

—Es que no puedo hacer otra cosa. No puedo negar lo que soy, ni mis valores, ni de donde vengo. Yo estoy en contra de la violencia, del odio y del miedo. Yo estoy a favor del amor. Y creo que hay que ser consecuente con eso. En mi caso, a través de mucha terapia y de mucho limpiar el jardín mental, he llegado a conclusiones que no puedo evitar compartir. Me salen. Porque es que si no, me revienta dentro.

 —Lo que está claro es que lo de las «más de mil mujeres a la vez» no es solo el verso de una canción.

Tuve una madre que era una valiente y que me impregnó de eso, de la valentía para dedicarme a lo que me guste. Y es que a mí me gusta hacer muchas cosas. No me gusta perderme nada. Me gusta poder expresarme con todas mis caras, es maravilloso. A veces lo hago en forma de personajes y otras, en canciones.

 —Además de la valentía también recibiste de tu madre una peluquería, que aún mantienes. ¿Es por cariño hacia esa profesión o por respeto a su herencia?

—Es que yo soy muy emocional. Intento gestionarlo, pero me sale a borbotones. Me parece importante mantener el legado que ella me dejó. ¿Sabes qué hizo mi madre cuando yo le dije que me iba a decantar por ser actriz? Me llevó a Londres a hacer un curso de peluquería y a la vez para que viera allí todos los musicales del mundo. ¡Fíjate qué tía!

 —Cantas a las mujeres sin miedo y a las mujeres inspiradoras, ¿quiénes fueron las tuyas?

—Yo tengo una buena saga. Mi abuela, mi madre, mis tías... Ellas ya no están, pero viven a través de mí. Ellas son mis referentes, mis guías. Yo siempre intento... [se queda en silencio y solloza]. Es que me emociono... Intento llevarlas siempre ahí, al frente. Mi triunfo es su triunfo. Nunca me voy a olvidar de eso.

 —Y Lola Flores, ¿qué papel jugó?

—¡Buah! ¿Lola? Tanto y tanto. Mi madre me llevó a verla con 9 años. ¿Y ahora qué hacemos? Si llevas a la niña al teatro a ver a Lola Flores, después, ¿qué va a querer ser la niña? Es que no podía ser otra cosa. Para mí fue un referente. Y lo sigue siendo. Sigo bebiendo de ella. Para mí existe la magia y la energía y yo sé que ella, desde el cielo, o llámalo como quieras, está haciendo por mí cosas bonitas.

 —¿Por eso tu empresa se llama Faraona Producciones?

—[Se ríe] ¿Sabes qué pasa? Que a mí desde hace mucho me dicen Faraona. Añil [Fernández, su pareja], en el móvil me tiene como Faraona. Tengo un carácter potente y no me callo una.

 —Este año los Goya se celebran en tu ciudad, en Sevilla. Estuviste nominada por «15 años y un día»...

—(Interrumpe) Fíjate que yo soy soñadora, pero lo del Goya nunca lo había soñado. Aquella Belén niña, esa que yo ahora abrazo, nunca lo pensó, nunca tuvo esa meta. Me sorprendió una barbaridad y lo agradecí muchísimo.

 —Tenías 44 años cuando te nominaron a actriz revelación.

—Sí. Imagínate la de personajes que ya había hecho. Pero ser revelación está guay. ¿A los 44? No pasa nada. A mí me encantó. Mira Benedicta Sánchez, le dieron el Goya con 84. Así que ahí seguiremos, luchando y cultivando esta cabeza y este cuerpo, que para eso me costó tanto decidirme a dedicarme a esto.

 —Ya que citas tu cuerpo, en las fotos promocionales te muestras de lo más sensual.

—Soy muy juguetona. Me gusta y me divierte jugar. Y no, no me da miedo desnudarme. Tampoco físicamente.

 —Fuiste una de las finalistas de la edición del 2021 de «MasterChef Celebrity», en la que coincidiste con Verónica Forqué. Este año la polémica ha envuelto de nuevo el programa. ¿Qué opinión te merece?

MasterChef es un talent maravilloso y yo solo puedo estar agradecida porque me ha permitido aprender el arte culinario, que es pura alquimia. Poder expresarme ahora también a través de eso me parece algo fantástico. Yo me lo pasé en grande haciendo MasterChef. Evidentemente es un programa muy exigente. Es duro. Pero o vas a disfrutarlo o vas a sufrirlo. Y yo lo disfruté. Es cierto que exige equilibrio y estar muy bien amueblada porque las sorpresas son constantes. Y lo mismo te puede llevar hacia un lado que hacia el otro. Pero al final, es que no es más que un programa de televisión y de entretenimiento. Yo tenía muy claro a dónde iba.

 —¿Volverías?

—¿A MasterChef? Por supuesto. Creo que es el trabajo de investigación más grande que he hecho en mi vida. Ten en cuenta que estuve meses estudiando en las cocinas de Ángel León. Yo te abro un pescado con los ojos cerrados.

 —Acabas de grabar una serie en Galicia. ¿Cómo es tu relación con nuestra tierra?

—Nada más que tengo palabras de agradecimiento para Galicia, también. Yo es que soy muy agradecida (se ríe). Pero es que hacerte una serie como Operación Marea Negra en un sitio tan maravilloso, con unos productores que son la caña, con un guion estupendo, con unos compañeros de altura, con ese fresquito en verano... Pues es que ¿cómo no voy a estar agradecida? Estoy deseando que se estrene y que se haga una nueva temporada.