Palmira, la mujer que hizo 223.300 empanadas

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FLORES EN EL OBRADOR. Palmira trabajó durante casi dos décadas en la cocina de La Tienda de Lino en A Coruña, un negocio cuya empanada es una de las especialidades. Sus jefes calcularon la cantidad de piezas que horneó.
FLORES EN EL OBRADOR. Palmira trabajó durante casi dos décadas en la cocina de La Tienda de Lino en A Coruña, un negocio cuya empanada es una de las especialidades. Sus jefes calcularon la cantidad de piezas que horneó.

En un obrador de A Coruña elaboran una media diaria de 180 empanadas, que en su mayoría mandan a Madrid y a otras localidades de fuera de Galicia. Con motivo de la jubilación de su cocinera estrella calcularon el número de unidades que pudo preparar durante su vida laboral y resultó una cifra sorprendente.

12 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Parece lógico que afirme: «Ya casi las hago con los ojos cerrados». Esta mujer se llama Palmira Gloria Conde Martínez, tiene 65 años, y se acaba de jubilar tras pasar casi dos décadas en un obrador. En concreto el que tienen los de La Tienda de Lino de A Coruña en Pocomaco. Aquí llevan solo dos años porque antes estaban en un bajo enfrente de su mítico local en unas galerías de la calle Novoa Santos. Los padres de Javier González, el actual propietario, empezaron con una tienda de barrio y ahora lo sigue siendo, pero con un producto gourmet y una cocina de la que cada día salen cantidad de platos preparados y 180 empanadas diarias.

«El ochenta por ciento de nuestra venta se va fuera de Galicia y Madrid se lleva la palma. También mandamos a Santander o Valencia, entre otras ciudades. El denominador común son empresas de cátering de alta gama que están asociadas a restaurantes con estrella Michelin. En total nos compran 13 estrellas. Se lo debemos todo a Pepe Solla, que allá adonde va lleva una de nuestras empanadas y nos fue abriendo camino», relata Javier. Y claro, un papel fundamental en la elaboración de las empanadas lo jugó durante estos años Palmira. «Lo dio todo. Se merece el reconocimiento a su esfuerzo y maestría», comenta su exjefe. En el momento de decirle adiós se pusieron a echar cuentas.

«El secreto es usar buena cebolla y pocharla bien para que no te repita por la tarde»

DE RAXO Y DE SARDINAS

Palmira vive en Sada, A Coruña, y reconoce que sigue haciendo empanadas. No quedó harta. «Aún la hice en casa para unos amigos que me la pidieron. Fue de raxo ibérico y pronto la haré de sardinas, que llega la época», comenta esta cocinera de siempre que sí que nota diferencia entre cocinarlas por trabajo a hacerlo por placer.

«No es lo mismo una que cien. No tienes que madrugar y la haces tranquila y en mi horno particular, que funciona muy bien. El secreto es tratarla con cariño y estar pendiente de ella. Hay que utilizar materia prima buena y la cebolla pocharla bien y que sea de calidad para que no te repita toda la tarde. En casa le echo a la masa vino blanco y leche, mientras que en obrador utilizaba cerveza», asegura. Javier, que durante años la vio trabajar, hizo los siguientes cálculos. «Desde el 2005 al 2010, a 20 días al mes por 11 meses haciendo una media de 30 empanadas al día, nos salen 6.600 empanadas al año, que hacen un total en los 5 años de 33.000 unidades.

Del 2010 al 2017 con los mismos cálculos pero ya haciendo 55 empanadas al día de media (y nos quedamos cortos) tenemos 84.700 empanadas. Y del 2017 al 2020 con el nuevo obrador podemos hacer de media al día unas 120 empanadas, de manera que nos salen en este período: 105.600 unidades calculando por lo bajo.

En resumen, que aquí nuestra guerrera Palmira ha hecho a mano ( absolutamente trabajo artesano 100%) la friolera de 223.300 empanadas una a una...», analiza Javier. Ahora Palmira disfruta del descanso. «Es como si estuviese de vacaciones. Estoy en la gloria», confiesa la mujer que hizo 223.300 empanadas.

LA DE PIZARRO ES VIAJERA

Las empanadas gallegas llegan lejos. Es un negocio que va a más. Por ejemplo, el chef coruñés Pablo Pizarro, de Leviandier, está teniendo mucho éxito con sus empanadas viajeras. «Estamos desbordados de pedidos. Esta semana tuve que cortar (hablamos el martes) y ya nos están reservando para la semana que viene. No damos abasto. Nos piden desde Andalucía y Madrid, que son las comunidades que van en cabeza. Y las xoubas el relleno estrella», explica Pizarro, que también lleva unas miles de empanadas a sus espaldas.